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El polémico canon a las eólicas

 

No deja de ser frustrante el hecho de que una cuestión como la del futuro insular de las energías eólicas y renovables, dónde toda Lanzarote debería ser una piña debido a la importancia que tiene para la isla, más aún después del parón que sufrió su desarrollo hace unos años, se vuelva a ver en una polémica sin mucho sentido más allá del político. Más aún si se tiene en cuenta el esfuerzo realizado por el Cabildo que, con el apoyo de todos los ayuntamientos de la isla, ha sido capaz de sacar adelante un ambicioso proyecto de parques eólicos para Lanzarote que, ahora, se ve envuelto en esa polémica estéril e improductiva donde todos tiene un poco de razón pero nadie el 100 por 100.

 


Hay que recordar que el Consistorio que regenta la socialista María Dolores Corujo, exige el pago de un millón de euros en concepto de tasas al Ayuntamiento de San Bartolomé, una tasa a la que, legalmente tendría derecho, nadie lo discute, pero que, de hacerse efectiva, haría tambalearse o perjudicaría, al menos, el ambicioso proyecto de energías renovables del Cabildo. Muchos apuntan a que Corujo podría haber intentado buscar soluciones más razonables y solidarias para con el resto de la isla. Soluciones que lejos de dificultar el proyecto, lo consolidarían. Muchas de estas opciones las ponía sobre la mesa el propio Consorcio del agua, soluciones que supondrían un respiro para Lanzarote y no retrasarían un proyecto fundamental para el desarrollo de las energías renovables en la isla. Mucho nos tememos que el hecho de que Dolores Corujo no le quiera pasar ni una al presidente del Cabildo, Pedro San Ginés, haya empeorado aún más la situación.

 


En cualquier caso, y al margen de toda la polémica creada y de quién crea tener razón y quién realmente la tiene, el Cabildo está obligado a buscar una solución porque lo que no se puede permitir Lanzarote es frenar un recurso tan relevante como las energías eólicas. No podemos olvidar que el proyecto Estrategia Lanzarote 2020 tiene como fin lograr antes de esa fecha, que el 20% del consumo energético que se produzca en Lanzarote proceda de energías limpias. Y a partir de ahí, seguir incrementando las cifras. Esperemos que todo quede en una amenaza de tormenta y prevalezca la razón y la lógica. Lanzarote la necesita. Creemos además que, visto lo visto, el Cabildo ya no debe seguir esa guerra con San Bartolomé, por mucho que comprendamos el enfado del presidente Pedro San Ginés, sino buscar la solución de un compromiso de pagar ese millón de euros a plazos, en tres o cuatro años. Seguro que Dolores Corujo, socialista y comprometida con las energías eólicas, no la rechazaría. ¿O sí?