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Dos meses de “La Rebotica” que han dado para mucho

Triunfa en Playa Honda con una cocina basada en producto local, realizada con técnicas actuales y de vanguardia

 

  • Lancelot Digital
  • Fernando Nuñez
  •  

     

    Poco más de dos meses han pasado desde que Ernesto Palomar abrió las puertas de su restaurante La Rebotica, en Playa Honda. Es realmente significativo que en tan corto espacio de tiempo se haya consolidado como una de las principales ofertas gastronómicas de la isla.  “Todos, todo el equipo de La Rebotica estamos muy contentos de lo que hemos conseguido en tan poco tiempo. El tipo de cocina, la línea que queríamos seguir, lo que queríamos transmitir con nuestros platos. Los clientes han ido probando nuestra carta y el resultado hasta el día de hoy es magnífico. Estamos realmente satisfechos del trabajo realizado y la respuesta que hemos obtenido, lo que nos da fuerza para seguir evolucionando, continuar hacia delante”.

     

    Un soplo de aire fresco que tanto agradecemos los que nos dedicamos a este sector de la gastronomía, pero también todos aquellos que van siempre buscando buenos lugares donde comer bien, con fundamento. “Como siempre que comienzas un proyecto nuevo te surgen dudas al principio. Entrábamos en Playa Honda, todos éramos nuevos y en poco tiempo nos hemos entendido perfectamente, los de sala con los de cocina. A todos nos une una misma pasión, intentamos crear una buena atmósfera en la que el cliente se sienta bien atendido y lo más satisfechos posible con los platos que ha comido.

    La Rebotica, ubicada en la Avenida de Playa Honda

    Es un lugar con una carta estudiada y original, pero a mi me resulta muy interesante dejarme llevar por el chef, que salga Ernesto (algo que hace a menudo y propicia personalmente el trato directo con el comensal), que me aconseje y sorprenda además de por la carta, con platos fuera de ella, que cada día que lo visite tenga nuevas propuesta culinarias, incluso ponerme en sus manos, que realice un menú acorde con los productos frescos del día y maridarlo con los vinos que considere más apropiados para cada plato, - un pequeño menú - que tenga mucho sentido y coherencia, y me lleve por un camino diferente en cada vista. Este es el camino que nos propone recorrer La Rebotica, algo que personalmente me parece muy divertido y sugerente.

     

    Así lo hicimos un pequeño grupo de amigos entre los que se encontraba mi querido y apreciado Matías Alonso, humorista de la televisión Canaria, -En Clave de Ja – y estómago muy bien agradecido donde los haya. Obviamente nos pusimos en las manos del Chef y dejamos  nos sorprendiese.  Comenzamos con unas croquetas de jamón Ibérico, hechas con una fina y suave bechamel, para comer en dos bocados, algo que deben pedirlo siempre como aperitivo, pueden estar entre las mejores de la isla.

    La carta sorprende a los comensales


    Como entrantes “Ceviche de cherne con escaldón de gofio y tubérculos” y “Tartar de atún con aguacate, dados de manga, cebolla roja, brotes de cilantro y vinagreta asiática”, ambos platos destacaban por ofrecer un contraste de sabores intensos, frescos y equilibrados.  Continuamos con “Pulpo confitado y cremoso de los Valles”, el pulpo en un punto de cocción perfecto, sabroso, consistente y delicado a la vez, acompañado con una crema de papas aderezada con pimentón de La Vera y aceite ahumado, sencillo y sabroso y bien ejecutado.


    “Arroz cremoso de plancton marino, con lapas negras y flores de temporada”, el plato sin duda que nos dejo a todos más sorprendidos, de color natural verde luminoso, es puro sabor a mar en cada bocado, donde las lapas actúan como un potenciador marino excepcional, un plato inmenso, Atlántico.  De pescado eligió un “Tataki de atún rojo con ensalada de lentejas de Lanzarote, crema de mojos y brotes germinados”, marcado y sellado en el exterior, de color granate intenso en su interior, al punto perfecto.


    Para finalizar, “Cochino de la isla en su propio jugo, salteado de verduras y palomitas de corteza y crujiente de gofio”. Ingenio y conocimiento es lo que caracteriza esta elaboración, cocinado a baja temperatura durante 18 horas. Las palomitas se logran deshidratando la corteza, luego se trituran y por último se fríen.

    Uno de los postres de la casa

    Los postres son otro de los puntos fuertes del restaurante. Muestra de ello fueron el “Volcán de chocolate con relleno de mojito y granizado de menta” y “Mousse de gofio con gelatina de cerveza Dorada Esencia Negra y helado de galleta maría”. Perfecto para cambiar sabores y refrescar golosamente el paladar

     

    El mejor resultado


    En todos los platos destaca por principio fundamental del Chef la presencia y notoriedad del producto local, como personalmente lo explica, “con nuestra mano, con mucho cariño y amor,que la gente pruebe cosas nuevas hechas con técnicas actuales y de vanguardia, un poco diferente, a nuestra manera. En dos meses hemos tenido clientes que ya han repetido hasta tres y cuatro veces, eso es muy grande, nos llena de ilusión”.