Actualizado: Mayo 18, 2012 - 6:40 pm .

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La esposa del ex policía venezolano detenido en Playa Blanca: “Mi marido es un perseguido político de Chávez”

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Mario Rocco y su esposa, en una foto familiar reciente.

Mario Rocco y su esposa, en una foto familiar reciente.

“Si lo extraditan, es hombre muerto”, afirma Lea Sumoza, esposa de Mario Rocco

Lancelot
Fotos: Lancelot

La detención del ex policía Mario Rocco con fines de extradición a Venezuela tiene muy preocupado a su entorno familiar. Rocco, recluido provisionalmente en Tahíche, le ha dicho a su mujer que su vida corre serio peligro si regresa a Venezuela para ser juzgado y se declara “perseguido político” del Gobierno que preside Hugo Chávez. El ex militar tiene una orden internacional de detención por un presunto delito de homicidio en Venezuela por hechos relacionados con la intentona golpista de Chávez el 4 de febrero del año 92.
Sola en Lanzarote, porque sus tres hijos, una joven de 19 años y dos varones, uno de 24 y otro de 28 años, residen en el exterior, Lea Sumoza soporta atemorizada el duro trance de la detención de su marido con fines de extradición a Venezuela. Mario Rocco, de 47 años de edad, nacionalizado italiano de origen venezolano, fue privado de la libertad el pasado miércoles 22 de septiembre en Playa Blanca por agentes de la Policía Nacional y puesto a disposición de la autoridad judicial en Lanzarote por solicitud del Juzgado Central de Instrucción Número 4 de la Audiencia Nacional. El afectado tiene una orden internacional de detención por un presunto delito de homicidio en la República de Venezuela por hechos relacionados con la intentona golpista de Hugo Chávez a Carlos Andrés Pérez el 4 de febrero del 92 cuando Rocco, junto a un grupo de hombres que tenía a su mando como inspector de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) del cuerpo policial venezolano, repelió en Valencia la agresión de manifestantes universitarios armados en la que, producto del fuego cruzado, murieron tres policías, un soldado y cuatro jóvenes civiles. Rocco y su mujer no sólo están convencidísimos de la inocencia de él, “porque estaba cumpliendo con su deber de funcionario de ayudar a mantener el orden democrático que se estaba perturbando en ese momento”, sino que atribuyen la orden de detención internacional a la “persecución política del Gobierno presidido por Hugo Chávez Frías”. Rocco está detenido provisionalmente en la cárcel de Tahíche de Lanzarote a la espera de su traslado a Madrid y luego a Venezuela, pero de consumarse la extradición, se declara ‘hombre muerto’, así se lo transmitió a su mujer en una visita carcelaria esta semana. El ex policía, en palabras de Lea Sumoza, no tiene queja alguna del trato dispensado por la Policía española y por los funcionarios de la cárcel de Tahíche.

“Nunca se ha escondido”
La esposa de Mario Rocco, con voz y expresión segura, manifiesta que su marido jamás se ha escondido, “sencillamente porque no tiene razón para hacerlo”. De hecho, subraya, se empadronó en el municipio de Yaiza, posee tarjetas de créditos, se ha paseado por Europa y éste 2010, exactamente en marzo, viajó a Potenza (Italia) al sepelio de su padre “sin que en ningún aeropuerto lo hayan detenido por una orden internacional, y eso que supuestamente es una persona peligrosa”. “Este caso no tiene sentido porque además Mario es un hombre cabal que ha demostrado su lealtad a las fuerzas militares de Venezuela desde los 18 años, con una hoja de vida impecable”, añade. Lea Sumoza es contundente en su charla con Lancelot: “Chávez no soporta a los opositores y a quienes protegieron la soberanía de un Estado democrático y busca capturarlos a toda costa”.

Apertura del caso
Siete años después de los hechos del 92, en concreto el 16 de junio del 99 con Chávez ya en el poder -asumió el 2 de febrero de ese ejercicio-, Rocco, de padre italiano y madre canaria, viaja de Venezuela al Archipiélago temiendo lo peor y lo hace saliendo del aeropuerto internacional de Maiquetía, el más importante en volumen de tráfico de pasajeros de la República, con pasaporte venezolano aunque ya tenía nacionalidad y pasaporte italiano “porque mi marido no es ni nunca se ha considerado un fugitivo de la justicia”. A finales de ese mismo mes se abre una investigación a 29 funcionarios, entre policías de Carabobo, Disip y efectivos de la Guardia Nacional, por la muerte de los cuatro estudiantes y el Tribunal Séptimo Penal de Carabobo confirma la medida de arresto judicial contra Mario Rocco, a quien se le acusa de la autoría de una de las muertes. Los otros funcionarios también fueron expedientados. “Es notorio el ensañamiento porque siete años más tarde se abre el caso”, defiende la mujer del detenido. Y reitera preguntando: “¿Por qué siete años más tarde se dicta el auto de detención y ahora en 2010 es cuando es detenido después de haber declarado en calidad de testigo en el año 97?”. Rocco y su mujer no tienen recursos para contratar un abogado particular y recopilan abundante información y documentación para diseñar su defensa e intentar demostrar que es, como aseveran, un perseguido político, pero el tiempo corre en su contra. Lea Sumoza declara sin ruborizarse que a partir de ahora también teme por su seguridad y hace un llamamiento a instituciones y ONGs a la defensa incondicional de los derechos humanos.

Versión de los hechos del ‘92
Los hechos narrados por los más allegados a Mario Rocco, con catorce años en las filas del Disip, dan cuenta de que el 4 de febrero de 1992 en el intento de golpe de estado ocurrido en Venezuela y protagonizado por el actual presidente Hugo Chávez, Rocco se encontraba prestando servicio en la ciudad de Valencia, donde tenía el rango de inspector con personal a su mando. Ese día, según la narración de la mujer de Rocco basado en el relato de su marido, un cuartel militar, la Brigada 41, armó con fusiles a un numeroso grupo de estudiantes de la Universidad de Carabobo, que repartidos en diez autobuses del centro docente, recorrió la ciudad desde las primeras horas del día gritando consignas y mostrando las armas por las ventanas de los vehículos.
A medida que transcurrían las horas, los estudiantes se tornaban más violentos hasta desvalijar tiendas de armas, robar coches y empezar a disparar en contra de personas, casas y vehículos, fue entonces cuando la Policía los intercepta en un barrio de nombre ‘Canaima’ y se produce un enfrentamiento armado que deja como resultado la muerte de tres policías. “La función de Mario era seguir a estos grupos e informar vía radio de lo que estaba sucediendo y cuando él vio lo ocurrido decidió actuar con un grupo de seis hombres que tenía a su mando”, cuenta Lea Sumoza.
La patrulla logró someter y capturar a un grupo ‘mixto’ de estudiantes y militares de aproximadamente treinta personas, recuperando gran cantidad de armas, y en el fuego cruzado murieron cuatro estudiantes y un soldado, mientras que las personas detenidas fueron puestas a orden de un tribunal militar. La mujer de Rocco rememora que ese día las garantías constitucionales se encontraban suspendidas por los hechos que estaban ocurriendo en el país. El golpe de estado fracasó dejando centenares de muertos y detenidos a nivel nacional.

Salida de Venezuela
En el año 1994 el entonces presidente Rafael Caldera dicta una medida de sobreseimiento de la causa y quedan en libertad todos los implicados en los hechos golpistas, incluyendo el actual presidente Hugo Chávez. En el 97 Mario Rocco fue llamado a declarar en calidad de testigo por el Tribunal Séptimo de lo Penal por el caso de la muerte de los estudiantes en el barrio ‘Canaima’, y al igual que todos los funcionarios que estuvieron en dicho sitio, tuvo la oportunidad de leer el expediente “con declaraciones tan absurdas que nunca pensó fueran a trascender: los malos eran buenos y los buenos eran malos”. En el mes de junio de 1999, cuatro meses después de la toma de posesión del presidente Chávez, una juez auxiliar dicta un auto de detención en contra de Rocco por el supuesto delito de homicidio, esta misma medida recae sobre otros integrantes de la Disip que actuaron en diferentes situaciones aquel 4 febrero del 92.
Mario Rocco sale del país rumbo a Canarias buscando la proximidad con su hermano. Lea Sumoza ratifica la inocencia de su marido afirmando que “es un perseguido político” y asegura que no tiene garantías en Venezuela para afrontar un juicio con todos sus derechos, así que pide ayuda ante la inminente extradición.

Un profesional cualificado
El currículo de Mario Rocco es extenso y de él se pueden extraer algunos datos de interés:
-Escolta civil del presidente Carlos Andrés Pérez.
-Jefe de la Brigada de Explosivos del aeropuerto de Maiquetía.
-Jefe de la Brigada Territorial No. 4 de Valencia, Estado de Carabobo.
-Sub comisario del Estado de Carabobo, jefe de Inteligencia.
-Inspector Jefe, último rango alcanzado.
Mario Rocco ejerció, entre otras misiones, de escolta del personal oficial que de Venezuela viajó a Nicaragua como observador de las elecciones en las que fue elegida presidenta Violeta Chamorro. Además, realizó un curso de anti explosivos en Italia.

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