Actualizado: Febrero 7, 2012 - 5:19 pm .

El actor Miguel Mota
Aunque ahora su rostro sea más popular como Marco de la Vega, marido de Cayetana Guillén Cuervo, en la serie de TVE “Amar en tiempos revueltos”, el actor Miguel Mota ya era conocido en Lanzarote, la tierra que lo vio nacer. Enamorado de su profesión, y consciente de que los actores deben estar abiertos a todo, Mota no le hace ascos ni al teatro, ni al cine, ni a la televisión. Aprovechando unos días de descanso en su casa de Arrieta, Lancelot ha tenido la oportunidad de hablar con él de su pasado, presente y futuro.
M.A.C.
FOTOS: Kepa Herrero.
-¿Cómo se siente un lanzaroteño en Madrid, tan lejos del mar?
-Yo siempre me he sentido muy bien en Madrid. Como casi nadie ha nacido en Madrid, es una ciudad que acoge a todo el mundo con los brazos abiertos y te hace sentir parte de ella. Para mí es mi segunda casa. Naturalmente que echo de menos el mar, pero escapo al menos un par de veces al año al apartamento que tengo en Arrieta y desconecto de todo.
-¿Cómo fueron sus primeros pasos en el mundo de la interpretación?
-Empecé en Lanzarote, con el grupo de teatro regartija en los años ochenta. Con unos 22 años me fui a Madrid, a estudiar en la Escuela de Teatro y comencé a dar mis primeros pasos en este mundillo.
-¿Es difícil
-Sí. Al principio te mueves en una gran incertidumbre, pero si ya te ha picado el gusanillo, te gusta y tienes un poco de vocación, te enganchas. Hay gente que tiene la suerte de ir por la calle y a la primera le ofrecen el gran papel de su vida, pero por lo general, se va muy poco a poco. Vivir de esto es complicado porque es una profesión muy inestable. A veces tienes un trabajo y no sabes cuándo te va a salir otro. Pero eso forma parte del juego y hay que aceptarlo. Esto es una carrera de fondo y lo importante es saber mantenerse. Yo he tenido suerte. De hecho, estuve haciendo un programa en Telemadrid nueve años y medio.
-¿Qué fue lo primero que hizo al llegar a Madrid?
-Una obra de teatro del grupo “Gusarapo”, con el que estuve tres años. Era una compañía multimedia que hacia todo tipo de espectáculos y con ellos me recorrí toda España, y me sacaba un sobresueldo porque además era el que conducía la furgoneta. Fue una experiencia muy buena, viví un poco como los verdaderos comediantes, recorriendo las carreteras de todo el país. También di clases de teatro a niños, y con todo eso me mantenía. Fue una época muy bonita en la que aprendí mucho.
-Ha participado en numerosas series de televisión nacionales…
-Sí, he participado en capítulos de bastantes series. En algunas de ellas, como Hospital Central, en temporadas completas…
-¿Cómo se mueve un actor que está empezando en este mundo?
-Cuando eres joven y estás estudiando, o empezando a trabajar, compaginas lo que te va saliendo con otros trabajos flexibles, como servir copas, por ejemplo. Empleos que te permitan acudir a castings, a pruebas o trabajar de noche en el teatro. Afortunadamente, a mí nunca me ha faltado el trabajo y siempre me he mantenido muy bien, y toco madera para que sigue así.
-¿Con qué se queda con el teatro, la televisión o el cine?
-No le hago ascos a ningún medio, la verdad, todos tienen su encanto. El teatro es diferente a todo. Es mucho más elaborado, construyes el personaje poco a poco, lo ves crecer, es quizá lo más satisfactorio para un actor. Cuando empieza la función, todo el trabajo depende de ti. Se empieza y se acaba en una sola sesión. Da más vértigo, pero se llega mucho más preparado porque ha habido un proceso de ensayos. La televisión es inmediatez, hay que ser resuelto, directo. Es más fría, pero es más rentable económicamente, y muchas veces te da más rápido la popularidad. Puedes llevar mucho tiempo trabajando en teatro y que no te conozca nadie, y de repente apareces en una serie de éxito y todos te reconocen. Y el cine es lo que más me gusta. Cada imagen tiene que ser una obra de arte y se cuida todo muchísimo, se trabaja a otro ritmo… de todas maneras, lo importante es trabajar y creo que los actores debemos estar abiertos a tocar todos los palos.
-¿Cómo ha sido su experiencia en “Amar en Tiempos Revueltos” durante toda una temporada?
-Para mí ha sido una escuela increíble. He disfrutado mucho trabajando con grandes profesionales y además, en mi opinión, es una serie de mucha calidad cuyo éxito se basa sobre todo en los guionistas. Además respetan muy bien el componente histórico y logran una gran cercanía con una generación de españoles que se ve reflejado en esa época o reconoce en ella lo que le han contado sus padres, ven lo que pasaba cuando eran niños.
-¿Le reconocen más que antes en la isla?
-A lo mejor el hecho de que mi papel sea el de marido de Cayetana Guillén Cuervo ha hecho que la gente se fije más en mí, pero lo cierto es que sí, la gente me viene a saludar y me llama Marco, como mi personaje en la serie. Pero todo el mundo muy respetuoso. Eso siempre es agradable para un actor.
-¿Con qué director le gustaría rodar?
-Hombre, puestos a pedir con Ridley Scout, pero estoy contento de mi relación con todos los directores que he trabajado. He tenido un papel pequeño en la película “El Cónsul de Sodoma”, de Gil de Biedma, en el que he trabajo con Jordi Mollá y nos ha dirigido Sigfrid Monleón, y estoy muy contento. Es muy cercano a los actores y encantador. Pero estoy abierto a todos. Lo importante es que no me falte el trabajo, no soy especialmente ambicioso.
-¿Está trabajando en algún proyecto en la actualidad?
-Ahora mismo estamos girando por todo el país con una obra de teatro preciosa “Campillo el corazón de las piedras” de la compañía Itaca. Es un espectáculo que ha ganado un montón de festivales, con premios al mejor director, al mejor actor, al mejor espectáculo con muchísimos reconocimientos, y que llevo más de un año intentando traerla para Canarias, pero no hay manera. Estoy moviendo todos mis contactos pero es muy difícil, pero me da mucha pena que haya pasado toda España menos por Canarias. Estoy empeñado en conseguirlo por que me daría mucha pena que una obra tan buena no se pudiera disfrutar en mi tierra. He trabajado en muchísimas obras, pero siempre que tengo una especial, pienso en Lanzarote y en Canarias porque sé que aquí se disfrutarían muchísimo. Ahora mismo estoy intentando moverla a través de Canarias en Red, ojalá sea posible. Además tengo una prueba dentro de unos días. Vuelve a Madrid con una posibilidad muy interesante abierta y espero que salga adelante.
COMENTE ESTA NOTICIA