Actualizado: Febrero 7, 2012 - 5:19 pm .

Subscríbase a nuestro RSS

OPINIÓN. España, Marruecos y Canarias

Bookmark and Share

DESDE MI ISLA ATLÁNTICA.Por Antonio Coll

Las relaciones internaciones es una cuestión, muchas veces, difíciles de comprender, ya que en la mayoría de las ocasiones, las apariencias empañan la realidad y debemos aprender a interpretar verazmente todas las informaciones que los mass media publican o emiten, sean de un país o de otro.
Con los incidentes protagonizados en los puestos fronterizos entre Melilla y Marruecos, de nuevo ha salido a la palestra las “convulsas” relaciones entre los Reinos de España y Marruecos. No obstante, dichos incidentes solo es una anécdota, escenificados si se quiere con tintes dramáticos pero no es el fondo de la cuestión, entre las relaciones de ambos Estados soberanos. Desde que España abandonó, -en 1975- el Sáhara Occidental, surgido en 1958 con la unión de los territorios Rio de Oro y Saguia el Hamra, la zona se ha convertido en un permanente conflicto, una vez que el Reino alauita ha rechazado celebrar un referéndum de autodeterminación, marcándose una hoja de ruta, donde se contempla un “plan de autonomía” para la ex colonia española. Si España respaldase directamente este proyecto, estoy seguro que las relaciones entre ambos países serían más fluidas y desaparecerían todo acto de conflictividad, muchas veces provocado por el propio gobierno marroquí para presionar a España con la intención de que el gobierno español se adhiera oficialmente, en los organismos internacionales, de la propuesta de Mohamed VI. Por eso digo que hasta que no se resuelva el problema de la regionalización del Sáhara por parte marroquí, seguirán los incidentes en las ciudades autonómicas españolas de Melilla y Ceuta, con extensión también a las Islas Canarias. Los acuerdos tripartitos de Madrid y las resoluciones de la ONU, en los actuales momentos, son papeles mojados. En este sentido, el Gobierno Español no puede seguir con la política de “medias tintas” y sugiero que debe estar convencido y ser convincente en su política con el Sáhara. No se puede eternizar un problema que afecta directamente a las Islas Canarias, además de los territorios españoles asentados, precisamente, en Marruecos. Todos los que tenemos un poco de raciocinio, sabemos que un Sáhara independiente es utópico, no solo por los grandes intereses económicos y estratégicos de países como Francia, EE.UU. y otros, sino que podría ser contraproducente para las Islas Canarias, Ceuta y Melilla. Abrir el Sáhara a un nuevo país que sería títere de Argelia, sería un suicidio para los intereses canarios. En mi opinión España debe de negociar la entrega definitiva al Reino de Marruecos el Sáhara, naturalmente, Mohamed VI debe de ofrecer contrapartidas no solo a España sino también a Canarias. El pueblo saharaui sabe perfectamente que con una plena autonomía pueden vivir con un alto nivel de bienestar. Por otro lado, a los canarios se les presentaría un panorama muy alentador con un Sáhara desarrollado. En la ex colonia española hay muchas riquezas y es una pena que no sean explotadas oficialmente después de 35 años de descolonización. Por cierto, una descolonización que tuvo sus responsables españoles, civiles y castrenses, con sobornos incluidos. Pero este tema espinoso queda para los historiadores. Ahora lo que urge es cerrar un problema y el Gobierno Español debe comprometerse abiertamente con el porvenir de un territorio que está solo a 100 kilómetros de las islas e, igualmente, resolver la cuestión de las aguas jurisdiccionales, un problema grave porque Canarias no es un estado soberano, circunstancia que se debería esclarecer, si España toma la decisión de despejar el horizonte, revisando su política exterior y apoyar en la ONU el plan autonomista, propuesto por el Reino alauita para el Sáhara Occidental. Una propuesta en creciente apoyo internacional.
El Gobierno de Canarias también debería marcar su hoja de ruta, apoyando el plan autonomista y alejarse de posturas frívolas y populistas que solo conduce a posibles recrudecimientos belicistas, con el peligro que ello conllevaría al sector turístico, pilar y motor de la economía actual canaria. Mi postura es pragmática y, además, sabiendo como se las gastas algunos gobiernos de España, es mejor estar prevenido y atar bien el futuro de las islas.

COMENTE ESTA NOTICIA

  1. patriaguanche dice:

    No estoy de acuerdo con sus planteamientos Sr. Coll, por esa regla de tres, los EEUU no existirían, por esa regla de tres España sería Hispania del Imperio Romano, y por tantas reglas de tres no hubiéramos avanzado durante muchos milenios. Quiero decir que deje que el pueblo decida, tanto nuestros hermanos saharauis como canario, que ya somos mayorcitos para decidir nuestro futuro. VIVA KANARIAS LIBRE.

  2. A.C. dice:

    Estoy de acuerdo con “Patriaguanche” del derecho de los pueblos a decidir su futuro pero, desgraciadamente, hoy esa posibilidad no existe para el Sáhara y menos para Canarias por su situación geográfica-estratégica. En un artículo de opinión no puedo extenderme para facilitar datos con el objetivo de que la tesis expuesta se pueda entender mejor.
    La política internacional es muy compleja y, por eso, es dificíl de comprender. No obstante admito, sin reservas, su desacuerdo. Sí le digo que yo también quiero lo mejor para el pueblo saharaui y, por supuesto, para Canarias.

  3. Alberto dice:

    Ya en 1970 Franco quiso implantar una autonomía para el Sáhara, conociendo las pretensiones de Marruecos y Mauritania, pero el Frente Polisario, se opuso y creó muchos problemas. Fue un error de futuro. En 1975, cuando el general Franco agonizaba y cuando España se encontraba en un momento crucial interno, la situación se complicó y se ordenó la retirada del Ejercito Español, con los acuerdos tripartitos de Madrid.

  4. el hablador dice:

    Yo sólo digo que Marruecos nunca va a dejar libre el territorio saharaui…y lo que queremos al pueblo saharaui deseamos lo mejor ya para ellos…me parece que ya han sufrido bastantes esos miles de niños, ya casi cuatro generaciones que han vivido en la miseria..una amplia autonomìa sería la mejor salida. Y luego desde dentro y sin violencia podrían seguir luchando por la indepencia…así al menos esas generaciones perdidas y futuras podrían vivir mejor

  5. Ana dice:

    SrColl,por fin he leido algo que ahorala demagogia y cuatro entrometidos diran que es politicamente incorrecto.Los canarios no nos tenemos que dejar engañar por estas gentes y pensar en nuestra tierra y nuestros intereses.No debemos consentir que en nombre del pueblo canario,personas ajenas a el como la mayoria de los que han venido a hacerse la foto y arman jaleo,pues escontraproducente para nosotros.Somos vecinos de Marruecos y por nuestro bien,no nos dejemos engañar por cuatro personajes que quieren pasar el rato muy MADE IN PROGRE y luego pagaremos el pato..Nosotros los canarios.El que quiera entender…

  6. El autor dice:

    A Ana: Efectivamente, hay nucha gente que se dejan engañar por los demagogos que van por la vida “luciendo” de progres, pero sin importarles el futuro de los pueblos. ¿Por qué no pueden vivir en paz los saharauis y los marroquies en el Reino de Marruecos? Además, conseguirían un status superior y un bienestar asegurado.

  7. Bachir dice:

    En octubre de 1975 Marruecos invadió a sangre y fuego el Sáhara Occidental, obligando a miles de personas a huir al desierto mientras eran perseguidas y bombardeadas con napalm, fósforo blanco y bombas de fragmentación. 35 años después, todavía hoy, esta zona continúa siendo uno de los territorios no autónomos bajo supervisión de la ONU, ya que su proceso de descolonización fue interrumpido en 1976 por la ocupación marroquí.
    Los organismos internacionales no han logrado que el reino alauita cumpla con la multitud de resoluciones que le obligan a dar curso a un proceso de autodeterminación. Su territorio continúa ocupado casi en su totalidad por Marruecos -salvo los territorios liberados, como las localidades de Tifariti, Bir Lehlu, Zug, Agüenit… que son administrados por el Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)- ante la pasividad de la comunidad internacional, representada por una MINURSO (Misión de la ONU para el Referéndum en el Sahara Occidental) que mira para otro lado cuando se producen detenciones arbitrarias, desapariciones y torturas a diario. Mientras, la espera pacífica de la población saharaui se torna en hastío y desde los campos de refugiados empiezan a oírse llamamientos a retomar la lucha armada.
    muro de la vergüenza
    2.270 kilómetros
    Poco importa que la Corte Internacional de Justicia, órgano judicial principal de las Naciones Unidas, en su dictamen sobre el Sáhara Occidental (1975) considerara aplicable la Resolución 1514 de la Asamblea General a la descolonización de ese territorio y, en particular, el principio de autodeterminación del pueblo saharaui. Desde entonces, la ONU -tanto el Consejo como la Asamblea- ha adoptado decenas de resoluciones sobre el Sáhara Occidental reconociendo el derecho del pueblo saharaui a su autodeterminación, sin que ninguna de ellas haya tenido efecto.
    Para ello han unido sus esfuerzos Francia y Estados Unidos, con el silencio cómplice del resto de los estados europeos. El Sáhara Occidental tiene una doble naturaleza jurídica internacional: es un “territorio no autónomo”, pero también es un “territorio ocupado militarmente” y por ello debe quedar sometido a los parámetros jurídicos del Derecho Internacional Humanitario y a la aplicación del IV Convenio de Ginebra. Pero para Marruecos -el segundo país del mundo en incumplir resoluciones de la ONU, sólo superado por Israel- estos compromisos diplomáticos son papel mojado.
    En la actualidad, el pueblo saharaui vive dividido entre los Campamentos de refugiadas y refugiados en la hamada argelina, al lado de Tindouf, y los territorios ocupados del Sáhara Occidental. Lo divide el Muro de la Vergüenza construido por Marruecos que tiene 2.720 kilómetros y está protegido por más de 160.000 soldados armados, 240 baterías de artillería, más de 20.000 km de alambre de espinos, miles de vehículos blindados y millones de minas antipersona prohibidas por las convenciones internacionales.
    Este muro es una gran muralla militar que divide de norte a sur a todo un pueblo convirtiendo los territorios ocupados, que se encuentran a tan sólo 100 km de Europa, en una cárcel gigante. Miles de hombres y mujeres sometidos a un estado de sitio, más parecido a un auténtico apartheid. El régimen alauita en los territorios ocupados tiene desplegados miles de militares y policías en las ciudades, barrios, escuelas e institutos para controlar las calles, allanar viviendas e imponer un clima de terror y de miedo. Se detiene y tortura a las y los saharauis y se producen juicios sumarios sin garantías judiciales y con condenas largas e injustas.




Nota: Los comentarios que Vd. realice serán previamente moderados. Una vez aprobados, serán visibles.
No hay necesidad de volver a enviar el mismo comentario.

OTRAS NOTICIAS