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Materias primas: perspectivas para 2019

 

 

Las materias primas, ya sean las energéticas, las metálicas o las agrícolas, están viviendo uno de sus mejores momentos desde el punto de vista de su inversión. Su valor es relativamente barato y eso hace que invertir en ellas sea un riesgo mínimo. Lo más eficiente por ahora resulta hacerlo a través de fondos cotizados, pero también puede hacerse mediante activos físicos, el mercado de futuros o la compra de acciones de compañías del sector.

 

Invertir en materias primas, pues, se ha convertido en una de las grandes apuestas de los inversores. Pero ¿cómo se presenta el 2019 para esta industria? Si fijamos primero nuestra mirada sobre la mercancía líder en los últimos siete meses, el oro, esta seguirá encabezando el sector. Como suele ocurrir en contextos de inestabilidad financiera, y en el caso de la actual incertidumbre de la economía estadounidense, el precio del oro presentó una subida del 0,2 % tan solo arrancar el año y todo apunta a que esta tendencia seguirá en el futuro más inmediato.

 

Pero si alguien tuvo un buen 2018, ese fue el carbono. Ello se explica, en parte, por la triplicación de sus futuros solo el año pasado, lo que lo situó a la cabeza de los productos básicos. No obstante, esta hazaña es más que probable que no se repita en los próximos meses. Su precio volverá a subir si finalmente los países llegan a un acuerdo y empiezan a cobrar impuestos a las empresas por cada emisión de carbono, un sistema que muchos ven como la solución definitiva para incentivar el uso de gas natural y frenar la emisión de gases de efecto invernadero.

 

Si uno se fija en el precio de las materias primas en la actualidad, verá que el cobre ha empezado este 2019 con números un poco por debajo respecto al año anterior. La guerra comercial entre China y Estados Unidos es la gran culpable de este declive significativo, que se concreta en una bajada del 2,1 % en la Bolsa de Metales de Londres. Como era de esperar, los inversores han optado por la cautela y quizás quieran esperar a que el conflicto entre las dos grandes potencias mundiales frene para volver a apostar por el cobre.

 

Un año más, las subidas y bajadas en el precio que tendrán un impacto más directo sobre los consumidores serán aquellas de la luz y el gas. Este 2019, mientras que la parte regulada de la factura de la luz quedará congelada, parece que la otra parte que depende del mercado mayorista seguirá encareciendo el total del recibo. En cuanto al gas, este experimentará todo lo contrario: parte de su tarifa también se mantendrá pero, al bajar la Tarifa de Último Recurso, el total se abaratará.

 

Otra buena noticia para los ciudadanos es la congelación de, por cuarto año consecutivo, los precios de servicios básicos como los trenes de Cercanías, si bien es cierto que Renfe ya anunció a finales de 2018 que subiría las tarifas de los trenes regionales entre un 3,5 % y un 7 %. A partir del 1 de enero, también ha aumentado el precio de los peajes de las autopistas españolas una media de 1,67 %, mientras que las tasas aeroportuarias quedarán congeladas desde el próximo mes de marzo.

 

El 2018 fue un mal año para industrias como la del petróleo, la del cobre, la del café y la del azúcar. Los próximos meses podrían ayudarles a equilibrar de nuevo sus precios sin sufrir demasiado las consecuencias, aunque donde encontrarán realmente una gran oportunidad los inversores será en el oro. Este 2019, habrá que prestar mucha atención también en el efecto que tendrá el conflicto entre China y Estados Unidos en mercancías tan diversas como la soja o los cerdos.

 

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