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Principales estafas de las chapuzas a precio de ganga

 

Las reparaciones domésticas pueden ser un auténtico quebradero de cabeza, sobre todo cuando se contacta con falsos profesionales

 

El sector de las reparaciones del hogar es uno que siempre ha estado acompañado de opiniones cruzadas y del choque entre los profesionales y los falsos profesionales. Hay expertos que llevan décadas trabajando en sus respectivos gremios para labrarse un buen futuro, pero también los hay cuya experiencia se ha basado en estafar a los consumidores con falsas promesas.

 

Si bien por una parte podemos encontrar a grandes equipos como el de los fontaneros de B2B Valencia, también podemos encontrar a supuestos expertos en fontanería que lanzan un potente reclamo para atraer a los clientes, para luego llevar un resultado nefasto que no hace más que causar descontento.

 

La principal forma que tienen de atraer al consumidor es sencilla. Ponen como gran reclamo un precio de ganga, una rebaja descomunal a la que visten de promoción temporal o de oferta especial para ofrecer una justificación; no obstante, la realidad es bien distinta. Puede que la cifra económica que piden por sus servicios sea casi nimia en comparación con lo que piden otros, pero su finalidad no es otra más que ofrecer un falso servicio.

 

Y sí, se puede catalogar como un falso servicio dado que, tal y como ha quedado demostrado en numerosas ocasiones, las reparaciones que llevan a cabo, los materiales que emplean y todo lo relacionado con su actividad es una simple y mera estafa. Atraen con precios atractivos y casi irreales para aprovecharse del consumidor y conseguir su dinero a cambio de un trabajo que trae más problemas que soluciones.

 

Hay muchos casos registrados en los últimos años. De hecho, existen especialistas que han hecho presupuestos, han comenzado la obra y, al poco, la han abandonado tras haberse llevado ese pellizco de dinero. Y lo que es peor, iniciando una tarea con materiales de nula calidad y con un acabado realmente mediocre. La falsa identidad es su mayor escudo, ya que impide que el consumidor pueda acercarse a ellos para reclamar, al ser imposible localizarlos.

 

La ayuda de internet para evitar estafas

 

Si bien es cierto que las estafas de las chapuzas a precio de risa siguen presentes, también lo es que internet está ayudando a evitarlas cada vez más. Los expertos en reparaciones se están adentrando más y más en el sector digital para ganar una mayor presencia, y eso está permitiendo que el público lo tenga más fácil para acercarse realmente a verdaderos expertos.

 

El problema de los falsos profesionales y de los estafadores sigue presente incluso en el terreno de las tres uves dobles, sin embargo, es mucho más fácil encontrar a un fontanero o cerrajero que quiera timar al consumidor en internet. Y es que aquí cualquiera puede opinar y manifestar su descontento, lo que hace que las facilidades para discernir entre los falsos y los verdaderos trabajadores sean mayores.

 

Eso no impide que se sigan dando casos de cerraduras averiadas justo después de haber sido reparadas, o de tuberías mal arregladas que vuelven a fallar por la falsa mano de obra del fontanero de turno. Hay quienes siguen prefiriendo ahorrar al máximo posible al contratar los servicios de un trabajador, y eso se traduce en una mayor probabilidad de tener problemas y de que, al final, todo acabe resultando más caro por tener que pagar más reparaciones.

 

Así, volvemos a poner a internet en el punto de mira para evitar estas circunstancias. Un buceo rápido por el entramado digital es suficiente no solo para encontrar a un buen número de expertos reparadores, sino también para dar con sus tarifas y poder comparar para ver si se mueven por la media habitual o si, por el contrario, hay algún precio anómalo, indicativo de que dicho servicio puede ser más negativo que positivo.

 

Las chapuzas llevan existiendo desde hace décadas y llevan enfadando a los clientes durante el mismo periodo de tiempo. Ahora es más fácil evitarlas, pero el riesgo sigue estando presente, de hecho, a pesar de que hay más medios para encontrarlos, los falsos profesionales siguen buscando formas de hacer dinero estafando. Los precios extremadamente baratos siguen moviéndose también por internet, maquillando una realidad que no hace más que generar descontentos.

 

Por eso mismo, es recomendable ir con sumo cuidado a la hora de buscar a un cerrajero, a un fontanero, a un electricista o a cualquier otro profesional en reparaciones del hogar. Los casos de estafa son muchísimos, pero con algo de cuidado y mucho de atención se pueden evitar. Internet ofrece mil formas de buscar información, de comparar y de encontrar opiniones de consumidores. Con eso, es suficiente para determinar si se está frente a un falso profesional o si, por el contrario, se tiene delante a un trabajador honrado y eficaz.

 

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