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El mal perdedor

 

La reacción de Carlos Meca y su gente anunciando que abandona Podemos “en diferido” no ha extrañado a nadie. La derrota en las primarias del Cabildo de Meca ante Perera fue muy dura por inesperada. Creía que iba a ganar de calle pero las bases se le rebelaron y optaron por una persona contundente en lo que denuncia, pero educada en las formas. Una persona con otra concepción de la tarea pública más próxima a los problemas reales de la isla y de los ciudadanos. Menos obsesiones personales, menos guerracivilismo y más resultados en favor de los menos favorecidos de la sociedad, fue la propuesta ganadora en esa primarias.

 

Ahora, Carlos Meca, no sólo no ha aceptado la derrota sino que la llora por las esquinas con el talante de mal perdedor. Se va de Podemos y se lleva a su gente, hablan de unas treinta personas, muchas de ellas como el caso del pobre Cabecera paniaguados de Meca, utilizado de mamporrero para hacer más daño a los que creen culpables de sus desgracias. No caen en que ha sido su soberbia, su inquina y su malas formas las causas de que hayan perdido el control de la organización. Sobre todo porque ha quedado demostrado que a Meca no lo quieren ni en su casa.


La mujeres ganan

Las tres mujeres, María del Río, Nona Perera y Leticia Padilla, ha sido realmente las que han acabado con el reinado de Meca en Podemos Lanzarote. Las menospreció sin medir bien sus fuerzas. Ahora lamentan el error echando la culpa a los otros. Como los ciegos con una escopeta dispara a izquierda y derecha, sin tino, para ver si acierta y mata a alguien. De momento no ha herido a nadie pero seguirá disparando. Cada vez más a lo loco hasta que llegue las elecciones y se quede de tonto útil de otros intereses. Meca se irá matando, Podemos en Canarias le vigila. Esta historia empezó mal y terminar peor. Algunos iremos al entierro del cadáver.