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El PIL acierta

 

El anuncio oficial del Partido de Independientes de Lanzarote (PIL) de incorporar a su consejero en el Cabildo, Manuel Cabrera, nuevamente al grupo de gobierno ha sido acertado. Los insularistas han conseguido más poder del que el resultado de las elecciones les dio con un único consejero en la institución insular y, al mismo tiempo, han demostrado que su dirección (Ramón Bermúdez, Juan Guillén y José Marcial González) tiene la habilidad suficiente como para conseguir el objetivo fijado, que no era otro que regresar al grupo de gobierno pero con la cabeza bien alta y sin regalos envenenados. Manuel Cabrera, por su parte, ha quedado como un hombre serio y de palabra pues ha decidido acatar la decisiones de los órganos colegiados del PIL. Siempre dijo que él, pese a estar más cercano a los censurantes que a la idea de regresar al grupo de gobierno de Pedro San Ginés, aceptaría la postura oficial del partido. Y eso ha anunciado que hará. Le honra que no juegue a lo que posiblemente la otra parte le pide: que se convierta en un tránsfuga y no haga caso al partido. De hecho, la propuesta lanzada en el Consejo Político del PIL de reintegrar a su consejero en el grupo de gobierno junto a CC, PP y al doctor Sosa (Nueva Canarias), fue aprobada con 12 votos a favor y cuatro abstenciones, entre ellas la del propio Manuel Cabrera, tal y como él ha confesado a varios periodistas. Ahora, pasada “la crisis” lo que hay que hacer es ponerse a trabajar y ejecutar las máximas inversiones y los planeamientos urbanísticos. Ese debe ser el objetivo, ya se han perdido muchos esfuerzos en reconducir la situación.

 


Generosidad de Ástrid

 

Las negociaciones entre el PIL y CC para que Manolo Cabrera regresara al grupo de gobierno no fueron fáciles. El consejero del PIL salió del grupo de gobierno tras sentirse ninguneado por CC con la entrada del PP, que daba la mayoría absoluta a Pedro San Ginés. Más allá de “malos entendidos” (CC negó siempre el ninguneo) es lógico que Manolo Cabrera pudiera sentirse “ofendido” por perder la Vicepresidencia Primera en favor del nuevo socio. Como era lógico que el PIL aprovechara la nueva situación para exigir mayor peso dentro del grupo de gobierno. La cosa no tenía fácil solución porque la lógica hacía pensar que la Vicepresidencia tenía que ser para la segunda fuerza más votada del grupo de gobierno. Por lo tanto, no era fácil que San Ginés pudiera exigir ahora a Ástrid Pérez que se la devolviera para entregársela de nuevo al consejero del PIL. Ni podía darle Obras Públicas, como públicamente siempre exigió Cabrera en sus intervenciones en los medios de comunicación. Las cosas se atascaron de tal forma que no se veía una salida al embrollo, por el contrario la madeja se enredaba cada vez más con las declaraciones algo hostiles de un Manuel Cabrera molesto con Pedro San Ginés. Encima, cada vez más, Cabrera recibía los constantes arrumacos de los muñidores de una moción de censura legítima pero cogida con hilos (algunos de ellos invisibles) por la peculiaridad y disparidad de ideologías de sus componentes. El discurso del PIL de desarrollo de la isla en temas fundamentales chocaba frontalmente con los del Psoe, pero sobre todo con los de Podemos y Somos.

 

Lobitos con piel de corderos

 

Por mucho que los lobitos se hayan disfrazado de mansos corderitos cuando negociaban la moción de censura con Manuel Cabrera, que sólo estaba a la espera de la firma del PIL, lo cierto es que Ramón Bermúdez y los suyos no cayeron en la trampa. La moción de censura estaba redactada (creen que por Espino y un periodista que odia a San Ginés) y hasta Podemos al final estaba dispuesto a entrar a gobernar saltándose todas sus líneas morales con el único objetivo de cargarse al Presidente del Cabildo. Si había que gobernar con el PIL, al que siempre han insultado, se hacía. Si había que darle a Cabrera Centros Turísticos y la vicepresidencia 3ª, Meca se la daba. Así las cosas, lo cierto es que al final Pedro San Ginés y los suyos tuvieron que desatascar la situación y fue gracias a la generosidad de Ástrid Pérez (también de Ángel Vázquez) quién finalmente ofrece la Vicepresidencia Primera a los negociadores del PIL para evitar riesgos de nuevas inestabilidades y perjudicar a Lanzarote. CC a su vez tiene previsto compensar el buen rollo del PP, entregando la Spel en manos del popular Vázquez. De momento, los muñidores de la moción de censura, esos que están detrás desde hace años, esos hilos invisibles que mueven las marionetas, tendrán que esperar, otra oportunidad para cargarse a este 'out sider' de la política lanzaroteña que es Pedro San Ginés, quién rompió la dinámica de que el Cabildo lo gobernara una Fundación, un empresario del comercio y un medio de comunicación venido a menos. Pero que lo intentaron más que nunca, no lo duden. Algunos de ellos ya lo habían celebrado con champán.