Lunes, 06 Abril 2026
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

 

La empresa pública consiguió reducir los gastos a pesar de que los antiguos trabajadores no sufrieron ninguna reducción de sueldo

  • Lancelot Digital

 

El consejero delegado de los Centros Turísticos, José Juan Lorenzo, ha explicado en rueda de prensa que gracias al nuevo convenio colectivo de los CACTS que entró en vigor en 2014 y que estuvo nueve años en negociación, y, sobre todo a una mejor gestión profesional, la empresa pública ha conseguido reducir los costes y crear empleo. 

 

 

Sin embargo, no es cierto que para conseguir esa mayor rentabilidad se haya reducido el sueldo de los trabajadores que ya estaban contratados. Lo cierto es que, tal y como recordaba Lorenzo, los antiguos profesionales siguen costándole a las arcas públicas lo mismo que les suponían. Por ejemplo, un camarero ya contratado sigue suponiendo un coste de 27.000 euros anuales.

 

 

A partir de 2014, eso sí, los nuevos profesionales contratados, un diez por ciento de la plantilla actual, sí vieron aplicado el nuevo convenio directamente. Es decir su sueldo anual es de 20.000 euros, una retribución que sigue estando muy por encima del convenio de la provincia para hoteles de cinco estrellas. 

 

 

La dirección de la empresa afirma que los sueldos se ajustan a las tablas salariales del convenio y que únicamente es la Ley General de Presupuestos del estado, quien estima las subidas salariales para los empleados públicos. 

 

 

Hay que recordar que antes de firmar este nuevo convenio, con la gestión de Carlos Espino, se arrastraba una deuda de 20 millones de euros que se ha podido subsanar gracias a una mejor gestión y la toma de medidas lógicas: aunque no se tocó el sueldo de los antiguos trabajadores si se empezó a aplicar el concepto de disponibilidad que ya estaba incluido en sus contratos. Es decir, si un trabajador hacia más falta en la Cueva de los Verdes que en Los Jameos del Agua, se le trasladaba, algo que hasta el momento no se hacía. 

 

 

Además, la jornada laboral de los mismos pasó a ser la convencional, es decir pasaron de 35 horas a 40 horas semanales, así mismo los nuevos contratados entraron ya con este convenio. 

 

 

Por otro lado, Lorenzo reprodujo unas grabaciones de la lectura del redactado final del convenio por parte de Carlos Pinilla, abogado de los servicios jurídicos de la empresa, y le da el visto bueno el represente de los trabajadores, Andrés Barreto, en las que no daba lugar a dudas, "entre lo que se pactó y lo que se firmó", apunta Lorenzo. Además, el consejero delegado también mostró otras grabaciones en las que se pactaba que los pluses de calzado, uniforme y transporte se pagaban por 11, descontándose del mes de vacaciones.

 

 

Según Pedro San Ginés, el comité de empresa conocía perfectamente lo pactado por 11 meses y "aprovechó" un error de redacción para llevar a la empresa pública a los tribunales donde ganaron, y que la administración "ha cumplido íntegramente". 

 

 

 


PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD