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Otra imputación a Espino

El ex-secretario general del PSOE de Lanzarote, para algunos la etapa más negra de los socialistas lanzaroteños, se ha visto envuelto en otro lío judicial. En este caso, se ha conocido la noticia publicada en su edición del lunes por Canarias 7, de que el político lanzaroteño deberá ir a principios del mes de abril como “investigado” (antes imputado) para declarar sobre la denuncia que señala que en su época de consejero de Política Territorial concedió una calificación territorial de una gasolinera en Yáiza con el informe negativo de la técnica jurista del Cabildo Joana Macías. La denuncia formula por el empresario Luis Lleó y que ha sido aceptada a trámite por el juez, viene a decir que mientras se concedió esa calificación territorial a la solicitud de Honorio de la instalación de una gasolinera con informe negativo, a él se la negó o demoró. El denunciante indica que mientras a él no se la concedió la citada calificación territorial si lo hizo a la sociedad de Honorio García Bravo con informe negativo, insinuando que para facilitarle la calificación tendría que darle una cantidad de dinero (150 mil euros), según consta en la denuncia. En definitiva, se investiga si se ha cometido un delito de prevaricación continuada (hacer algo a sabiendas de que no lo podía hacer) y de cohecho (cobrar una dádiva por tomar una decisión) 

  
¿Qué interés tenía?
 
Más allá de lo que la Justicia diga sobre estas graves acusaciones, lo cierto es que Carlos Espino tiene que aclarar a la opinión pública por qué defendió en ese consejo de gobierno del Cabildo facilitar esa calificación territorial cuando la técnico Joana Macías hizo un informe negativo. ¿Qué interés tenía en darle esa calificación?. No es esta la primera imputación que tiene Carlos Espino. Esta sería la segunda, pues la primera duerme el sueño de los justos en la gran gaveta judicial de los olvidos desde hace más de seis años. Nos referemos a la famosa imputación del caso de los Centros Turísticos donde en su época de responsable de los mismos adquirió y montó una cocina en Los Jameos del Agua que como mínimo se pagó casi el doble de lo que costaba, según el peritaje judicial. Esa presunta malversación de fondos públicos  se produjo al comprar la cocinita a un militante del PSOE. Y lo que nadie entiende es como el PSOE con esas acusaciones tan graves los designó como asesor de la nada en el pasado gobierno de Canarias. Y lo peor es que tan insigne personaje todavía va a los oráculos mediáticos a dar clases de moralidad. Así se las gastas los que están más para callar. En fin, que si esta denuncia de lo de la gasolinera va al mismo ritmo que la de la cocina de los Centros Turísticos pueden esperar cómodamente sentados. 

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