Martes, 07 Abril 2026
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Por Antonio Coll

 

Una de cal y otra de arena, dice el refrán para cuestiones distintas. Mientras el sector turístico de Canarias sigue batiendo récord al recibir más de 15 millones de visitantes en el año 2018, según datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística, que también expone que las Islas Canarias registró una facturación, en el citado año, más de 17.118 millones de euros, las relaciones entre el gobierno canario y el español, presidido por  Pedro Sánchez,  permanecen en continua beligerancias, desde que el presidente socialista asumió el poder,  a través de una moción de censura  a Rajoy.  La tensión ha subido de voltaje porque el Gobierno de Sánchez, vía Decreto Ley, ha aprobado el Régimen Económico de Baleares (REB), el pasado viernes 22 de febrero, que como se sabe, es una comunidad autónoma gobernada por el PSOE y allegados. Esta medida urgente no solo ha hecho reaccionar a los nacionalistas canarios sino también a otros partidos como Partido Popular (PP) y Nueva Canarias (NC), así como a corporaciones empresariales. 

 

Repito que es un nuevo frente que amplifica las tensas relaciones entre una Región Ultraperiférica de la Unión Europea con el gobierno del Estado Español.  El ejecutivo canario de Fernando Clavijo, ha expresado que respeta las aspiraciones de el archipiélago balear para que tenga privilegios por su condición de conformarse por islas, pero si ha hecho hincapié el político canario de CC que  “las condiciones de ambos archipiélagos no son equiparables”, cuando uno se encuentra a unos 83 kilómetros del continente frente a los casi 2.000 kilómetros que separan Canarias con la España continental.

 

Este hecho, advierten  los gobernantes canarios, podría poner en riesgo los incentivos y ayudas que bonifican a Canarias, recogidos en el status de las  Regiones Ultraperiféricas  de la Unión Europea, singularidades que no posee Baleares.  Analistas jurídicos advierten que estas incidencias políticas provocadas por el gobierno de Pedro Sánchez, al perjudicar los intereses de Canarias,  tienen todos los visos de acabar en los Tribunales de Justicia. En este sentido, la consejera de Hacienda canaria, Rosa Dávila ha manifestado que,  en el proyecto de Presupuestos Generales estatales,  hoy, afortunadamente,  en la papelera de reciclaje, de hecho ya “mutilaba”  el Régimen Económico y Fiscal de Canarias, en beneficio del Régimen Económico de Baleares.  Una vez más, Canarias se sitúa de nuevo en otra sintonía  con el gobierno del Estado Español y esta circunstancia no es nada recomendable. Desde hace algún tiempo vengo advirtiendo que tensar mucho la cuerda en las relaciones Canarias-Estado,  puede avivar conflictos no deseados, al provocarse periodos de desconciertos,  alimentados por gobernantes que desconocen la realidad del archipiélago canario, ubicado en medio del Océano Atlántico, frente al sur del Reino de Marruecos.

 

El secretario general de CC, José Miguel Barragán,  califica de "insulto" la decisión de Sánchez sobre el REB.  En similar sintonía, se manifiesta el presidente canario, Fernando  Clavijo, y califica la medida de “electoralista”  para favorecer a los potenciales votantes socialistas en Baleares.  Dice  Clavijo que es un nuevo   “desplante"   a Canarias,   que confirma que hay territorios "de primera y de segunda".

 

En el fondo de las cuestiones planteadas, percibo que las inversiones estatales no cumple con el Estatuto y REF canario, al no situarse en la media de inversión del resto de  las comunidades autónomas.  Por otro lado, en medio de la polémica, se encuentra la ausencia de diálogo en las comisiones bilaterales.

 

 En definitiva, Canarias está en otra sintonía,  al menos con el Gobierno Español que,  en pocas semanas,  estará en funciones,  por la convocatoria de elecciones generales al Congreso de los Diputados y Senado. Solo es de esperar que el próximo gobierno que se conforme después del 28/A, tenga más sensibilidad, sea constructivo y cumpla  con los derechos fundamentales contemplados y firmados en el Estatuto y REF de Canarias.

 

El desconcierto y el propio divorcio entre instituciones públicas, frenan el progreso y profundizan las hostilidades para una óptima gestión política.

 

Canarias,  como Región Utraperiférica de la Unión Europea, necesita estabilidad y alternativas para mejorar el bienestar de su gente,  con proyectos viables que diversifique su economía  y  asegure un desarrollo sostenible para la prioritaria medida de potenciar el empleo. Con todo ello, también se exige que se respete sus señas de identidad.

 

Canarias es puente entre continentes  y necesita ser protagonista de su propio destino…


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