Martes, 07 Abril 2026
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Por Antonio Coll

 


He percibido que, mi anterior entrega, ha tenido una determinada repercusión pública, sobre todo, algunas respuestas del propietario del Islote del Francés, Jaime Cortezo, en referencia al Plan General Urbano Supletorio de Arrecife, pendiente de su aprobación inicial, y otras cuestiones relacionadas a la gestión política urbanística municipal, llevadas a cabo en las tres últimas décadas de años. En el marco interpretativo convencional, puede ofrecer opiniones para todos los gustos, pero lo que sí ha quedado claro es que la parcela del Islote está calificada como urbana y así lo ampara también sentencias judiciales firmes.

 


La siniestra sombra que permanece en la gestión política municipal, sobre el planeamiento de la ciudad, después de más de treinta años, es una cuestión muy inquietante porque acumula actuaciones que puede considerarse de muy corruptas y en contra de los intereses generales del municipio de Arrecife. Estos pormenores han provocado que la credibilidad del Ayuntamiento de Arrecife esté por los suelos. Su declive sigue en la actualidad y se hace difícil llenarse de optimismo para que un “nuevo orden” se implante y atenúe el pasado.

 

La última información publicada por la Cámara de Comercio de Lanzarote, advierte de forma directa y contundente que el Plan General de Ordenación Supletorio de Arrecife es la clave para futuros desarrollos, en todos los ámbitos y destaca: los educativos, sociales, sanitarios, entre otros. Según el ente cameral: “El Plan ordena las piezas de suelo disponibles actualmente en la ciudad y fija los porcentajes de toda la vivienda a construir que será destinada a Viviendas de Protección Pública (VPP). Además establece el porcentaje de suelo para espacios libres, así como otro porcentaje destinado a suelo público, que pasaría a ser propiedad del Ayuntamiento de Arrecife”. De hecho se contempla 1.535 viviendas de protección pública, sobre un máximo de 4.799 viviendas, que permite el nuevo planeamiento. Naturalmente, para construir parte muy importante de las viviendas públicas es necesaria la inversión privada para que el propio Gobierno de Canarias o el Ayuntamiento se acojan al Plan Estatal de Vivienda y, posteriormente, sean adjudicadas a los demandantes, empadronados en el municipio capitalino. Es una alternativa de alto valor social para ir paliando la escasez de viviendas y los desorbitados precios de alquiler, en los últimos años. Por eso, recomiendo a algunos concejales de la Oposición, perteneciente a formaciones políticas “nuevas” que antes de realizar declaraciones públicas, investigue mejor y evite enviar mensajes parciales y engañosos, solo para desprestigiar a un empresario lanzaroteño, obsesión patológica de determinados entes, en su constante política persecutoria, de todos conocidos. En el fondo, están en contra del Plan Supletorio, por eso lanzan falsas o manipuladoras informaciones, en el intento de hacer creer a la “opinión pública” de que el planeamiento solo favorece a determinados empresarios o promotores. Poco les importa las necesidades de mucha gente, poco les importa que Arrecife se ordene con las máximas garantías jurídicas. En sus amenazadoras manifestaciones, ignoran que están perjudicando incluso a los suyos, a los que les votaron. Son las mismas hienas, las de siempre, con otros collares.

 


El Plan Urbano Supletorio, como bien es sabido, no es el que todos desearíamos, pero tras tantos años de espera, de planes tumbados, de propuestas y de anteproyectos, pienso que será muy útil y marcará el nuevo orden urbanístico de Arrecife, tan prioritario y urgente. Es cierto también que la historia nos ha demostrado, que los planeamientos urbanos nunca son perfectos para todos. El entramado burocrático y los intereses de unos y otros siempre están presentes. Es normal y legítimo. Pero una ciudad no puede funcionar ni avanzar sin planificación, sin un instrumento urbanístico, adaptado a su tiempo y contemplando muchos pormenores de futuro, como pueden ser centros educativos, hospitales, clínicas, pabellones deportivos, viviendas privadas y sociales, espacios públicos, hoteles, zonas industriales y comercios. También quiero mencionar y aplaudir al portavoz de SOMOS, Borja Rubio, de la necesidad de incluir el nefasto y deficiente Catalogo Arquitectónico de Arrecife, en el Plan Supletorio, una vez renovado y viable para los propietarios. También es de suma importancia que se libere inmuebles que no tienen ningún valor arquitectónico o están ruinas. Se trata de mejorar la imagen de Arrecife y proteger, con partidas económicas públicas, bienes de interés, que sean declarados de forma neutral y por una comisión exterior consultiva de expertos y que sus informes sean públicos. Al parecer existen catalogados 169 inmuebles, cuestión que trataré en otra entrega por la confusión y ambigüedad en la que se encuentran, sobre todo, en la inseguridad jurídica.
El Plan Supletorio es un eficiente mecanismo que también aportará calidad a la inmensa mayoría de los habitantes de Arrecife. Una sociedad civilizada del siglo XXI, la convivencia social y la clase empresarial, necesitan que sus gobernantes sean buenos gestores públicos y ofrezcan soluciones positivas. La ciudad de Arrecife ha recibido muchos atropellos desde la mediocre clase política y diversos sectores que solo han mirado sus intereses particulares, en perjuicio del bien común de todos los que deseamos vivir dignamente en Arrecife. Espero que la lista de cómplices y culpables de la parálisis de Arrecife no siga aumentado.


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