Ellas si “pueden”, sin ególatras

Por Antonio Coll
En una transitoria crisis política y de identidad del partido “Podemos” en el ámbito del Reino de España, en la isla de Lanzarote tres féminas, Maria del Rio, Nona Perera y Leticia Padilla, comprometidas con los ideales de la formación morada, intentan poner orden, después de que el calificado como ególatra, Carlos Meca, no haya digerido su derrota en las primarias para la candidatura al Cabildo de Lanzarote, en las próximas elecciones de Mayo/19.
Parte de las bases de “Podemos” han comprobado que a lo largo de la trayectoria de Meca, en la primera institución de la isla, ha sido muy personalista y muy alejado de los problemas reales de la gente más necesitada y con pocos recursos económicos. Sus actuaciones han provocado desencanto y ha forjado a un sector influyente de “Podemos” ha imponer una nueva dinámica, con independencia de lo que Meca y su afines intenten realizar. En principio, han anunciado que abandona al partido, pero sin dejar los cargos públicos ni sus actas que sería lo correcto, como hizo Errejón, circunstancia que lo dignifica. Pero el perfil obsesivo y egocentrista del consejero cabildicio a la hora de marcar las líneas y opciones de la formación morada, han sido contradictorias y sólo se ha dedicado a llevar políticas persecutorias, principalmente, contra el presidente nacionalista, Pedro San Ginés, periodistas de medios de comunicación, incluido Lancelot y al empresario lanzaroteño, Juan Francisco Rosa. Es decir que no ha estado al servicio de mejorar los problemas de los residentes en Lanzarote, con los criterios de “Podemos” de conquistar una sociedad más cohesionada, solidaria y más digna para un sector importante de la sociedad lanzaroteña. Naturalmente, más temprano que tarde, los seguidores de “Podemos” captarían la equivocada trayectoria de Meca y sus afines. Captarían que la egolatría, según los cánones en psicología, es “un rasgo asociado a ciertas carencias afectivas y emocionales” y en la web digital “satírica” que dirige, queda al descubierto su perfil narcisista, combinado con la megalomanía, que según los tratados en la materia y la propia RAE: “es definida como un trastorno de la personalidad, caracterizado porque la persona tiene ideas de grandeza, de manera que puede mentir, manipular o exagerar… a fin de conseguir sus objetivos…” También se creen salvadores del mundo…Para ello, distorsionan la realidad. No soportan recibir críticas y se las toman como algo personal. Todo ello, generalmente, provoca problemas en las interacciones sociales y ello produce rechazo de mucha gente y seguidores. En fin, que nos encontramos con un político que con sus patológicas actitudes y conductas, ha creado en el propio seno de “Podemos” una crisis, unas grietas que fue “construyendo” desde el principio de la legislatura. El reto de “Podemos” de transformar la sociedad con un modelo más liberador y sensible para las clases más desfavorecidas, no han tenido eco en el “agitador” personaje que, sin afrontar su derrota con nobleza, ha iniciado una guerra agresiva contra sus propios afiliados/as del partido morado.
Afortunadamente, en las filas de “Podemos” existen personas muy valiosas y responsables que saben perfectamente que las tareas públicas se deben de llevar de forma más consciente y con cierto raciocinio para conquistar cambios y forjar una sociedad diferente, desde dentro y desde abajo. Personas cercanas a “Podemos” me han dicho que aplauden que María del Rio, Nona Perera y Leticia Padilla, entre otros, hayan apostado por enderezar el timón de “Podemos”, alimentando la resistencia y la esperanza de sus seguidores, cara a las próximas elecciones autonómicas, locales y europeas. Al margen de los resultados, lo importante es volver a ilusionar a su gente, con potenciales compromisos y propuestas, alejados de egocentrismos desbocados que no se identifican con el espíritu y líneas maestras, desde el nacimiento de la formación podemista, en su lucha por las desigualdades. En pocas palabras, conectar de nuevo con sus potenciales simpatizantes y votantes. El primer paso se ha dado. Al menos, desde mi neutralidad, así lo percibo. No obstante, sospecho que los enfrentamientos continuarán y los “agitadores” utilizarán toda su artillería para disparar por tierra, mar y aire, aunque sea de forma dislocada, hasta su progresiva desaparición. Ya veremos. Es cuestión de tiempo.