La IA alucina

Sara González
Alucina. Tú no. La IA. Qué lo hace la Inteligencia Artificial. ‘Qué pasa Neng…’, como diría el personaje encarnado por el actor Edu Soto hace varios años atrás en el Late Night Show de Buenafuente.
Si tengo que escoger una palabra para definir como me quedé cuando el pasado 14 de mayo escuché en el programa ‘Las tardes de RNE’ que la IA alucina, sería estupefacta. Te pongo en contexto, Marta Solano daba pie a un economista, Carlos Arenas, que explicó por qué no es buena idea preguntarle a la IA en dónde podemos invertir dinero. Mientras prestaba atención a la entrevista llegó, para mi sorpresa, un momento en el que me quedé atónita, sin palabras y sin creer lo que estaba escuchando.
Pues la IA o la Inteligencia Artificial es una herramienta digital que puede llegar a realizar ciertas tareas relacionadas con la inteligencia humana, como el cálculo, memorizar y analizar datos, por ejemplo. ¿Quién no ha buscado una explicación de cualquier cosa en al IA? Probablemente, en la actualidad lo haya hecho más del 90% de las personas que usan dispositivos electrónicos como ordenadores, tablets o smartphones en el día a día.
Pero es que esta IA también puede ir aprendiendo de manera automática con las preguntas o indicaciones que hacemos, dando pie a que forme un rompecabezas cada vez más sencillo de algo que queremos. El problema que le veo, por lo menos, hasta este momento, es la conciencia, saber lo que está bien de lo que está mal.
Cuando me refiero al daño en la actualidad, hago referencia a que la IA que usamos la mayoría de la población a diario, está relacionada con la resolución de pequeños problemas como: el significado de un concepto, una receta de comida o qué hacer si tienes una dolencia física. Lo malo, une datos y los muestra, no discierne entre lo correcto y lo erróneo.
Aun sabiendo esto, mi asombro llegó al escuchar a este economista que, en ocasiones, explicaba que, al menos, relacionando la IA con las inversiones financieras, existen casos en los que esta inteligencia ha tenido alucinaciones. Es decir, ha proporcionado datos completamente inventados de productos a los que otorga una descripción completa, como si se tratase de un producto real. Por lo que Arenas recalcaba la importancia de preguntar a la IA para conocer qué es cada producto y sus diferencias, pero nunca un consejo.
Errores que algunas IA siguen cometiendo, mas siguen en una etapa de aprendizaje y debemos tener en cuenta que es importante supervisar los resultados que esta herramienta nos ofrece, ya sea en ámbitos como la economía, textos o en el aspecto más creativo, como son las herramientas que crean o modifican imágenes, vídeos, músicas o cualquier otra manifestación artística.