Lunes, 16 Marzo 2026
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Guillermo Uruñuela

 

Lo que está ocurriendo en España en torno al gobierno de Pedro Sánchez podría a llegar a tener cierta gracia si no nos afectara. El problema principal es que este guión no da vida a la trama de una serie que uno se siente a ver, panchitos en mano, en el sofá de su casa. Es el compás que marca la vida de todos los españoles.

Vamos a empezar por lo básico. Este tipo que dirige la nave, independientemente del sello político, es una persona indigna; un farsante que se comporta de forma robotizada sin mostrar ningún tipo de escrúpulos en ninguno de sus actos. Es mentiroso, calculador, prepotente, frío, sectario, narcisista y en cierta manera inhumano. Su sed de poder inhibe cualquier comportamiento racional lógico en una persona normal que, en esa misma situación, ya se hubiese rendido y hecho las maletas. Pero el tío ahí sigue hablando de sostenibilidad, bulos y fango.

Con esas premisas, el PSOE a día de hoy se ha convertido en algo muy parecido a una dictadura de color rosa. Adornado con mensajes inclusivos y “buenistas”, este régimen es intransigente, castiga al disonante y le corta la cabeza a todo aquel que ose alzar la voz. Eso sí, premia y enriquece al palmero. Y eso es muy goloso. Vean la defensa a ultranza al “Puto Amo” y las sonrisas fingidas de sus siervos.

¡Ah!, se me olvidaba. La derecha es peor y más corrupta. Dirán ellos. La verdad que me la suda. No hablo de política. Hablo de honradez y valores humanos que eso no entiende de colores.

En estas, aparece un tipo -en verdad varios- que dice lo que todo el mundo ve y señala al elefante que está en mitad de la habitación. Y siendo Emiliano García-Page, presidente autonómico socialista, para mí tiene mucho valor. Las críticas de la oposición, son ciertas en la mayoría de ocasiones pero no dejan de ser eso, pero cuando los golpes vienen desde dentro me pone más la cosa. Recientemente ha ofrecido varias entrevistas, en las que no podría ni enumerar la cantidad de titulares jugosos que ha dejado. Una serie de afirmaciones que en el núcleo duro del PSOE habrán caída como una losa. Efectivamente, con un tono moderado, vino, levantó el dedo y señaló al paquidermo.

También Felipe González, Tomás Gómez, Fernández Vara, Alfonso Guerra… han sido duros con el líder supremo, aunque estos no entienden de socialismo; son medio fascistas. No cumplen el manual de Pedro. Pero de ellos, quiero poner en valor la osadía de García-Page por sus circunstancias porque ha sido capaz de mirar la viga en el propio ojo y no se centró en la Page del ojo ajeno.


PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
×