La prensa, un servicio público y esencial

Por Antonio Coll
La pandemia del Coronavirus también está afectando, de forma mayúscula, a los medios de comunicación impresos, digitales, emisoras de radio y televisiva comerciales, así como a las revistas. Mientras el Gobierno Español, en principio, solo ha concedido ayudas a determinados grupos televisivos privados con 15 millones de euros, el Gobierno danés considera a todos los medios como servicio público y esencial. La propia ministra de Cultura señaló, según leo en la Vanguardia: “Los medios de comunicación son la piedra angular de nuestra democracia, y es importante mantener medios críticos que puedan proporcionar información creíble y abordar los desafíos a los que nos enfrentamos”. En la noticia se recoge que el Gobierno de Dinamarca ha aprobado una partida de 24 millones de euros y se hará cargo entre el 50% y el 80% para compensar las pérdidas económicas de los medios por bajada de publicidad. En España, según la Asociación de Medios de Información, los ingresos han ido bajando, con el paso de las semanas, estimándose una caída de más del 75%. Esta circunstancia, ha obligado a las empresas periodísticas, de todos los ámbitos, a importantes reajustes en su plantilla, desde periodistas, reporteros gráficos, colaboradores etc. El propio presidente de la Asociación Mundial de Periódicos y Editores, Fernando de Yarza, según recoge el diario catalán citado, ha remarcado “la importancia del periodismo como el mejor antídoto contra la desinformación, los silencios y las mentiras que se vierten sobre el coronavirus”. En una carta abierta, lanza y sentencia con el siguiente mensaje: “Una sociedad sin medios solventes no podrá jamás sentirse libre y en ella la convivencia estará seriamente amenazada”
En la crisis financiera “estafa” que se inició en el 2009, múltiples de medios de comunicación desaparecieron, se fusionaron o fueron vendidos. No hubo ningún “plan de ayudas” por parte gubernamental, todo lo contrario, lo “desangraron”, a excepción de algunos grupos mediáticos, que se favorecieron con operaciones opacas y sin transparencias.
Precisamente, estos días, las asociaciones profesionales y sindicatos españoles, solicitan planes urgentes y extraordinarios a las autoridades centrales, autonómicas, locales e -insulares-, en el caso de los archipiélagos canario y balear. Según las mismas, las consecuencias pueden ser letales, si no se ponen en marcha medidas para atenuar una crisis económica, calificada por expertos, con más magnitud que la anterior. Si ya el futuro de múltiples medios era incierto, antes de aparecer la pandemia del Coronavirus Covid-19, ahora ya se lo pueden imaginar, si no se actúa con urgencia.
En esta entrega, me he ceñido solamente a la prensa, sin olvidarme de otros sectores del tejido empresarial y laboral que, por supuesto, también necesita la ayuda oficial.
En Canarias, el propio gobierno autonómico y los cabildos insulares, tienen un papel fundamental, para favorecer el mantenimiento de la mayoría de los medios e impedir el drama que ya viven una buena parte de las plantillas de las empresas periodísticas si, en un tiempo prudencial, no son contratados de nuevo. Dirigentes y oposición de las instituciones públicas tienen que implementar políticas orientadas al empleo, apoyando a las empresas. Ya habrá tiempo de superar el déficit público. Porque, a corto plazo, lo prioritario es levantar la economía, una vez superada la crisis sanitaria. Solo pido amplitud de miras cara a un futuro, lleno de incertidumbres. Sí puedo asegurar que nos adentramos a una nueva época con experiencias inéditas, sólo comparable a la posguerra mundial, según cuenta la historia. Pero hoy, en el siglo XVI, contamos con tecnologías avanzadas y las alternativas están a favor de los humanos, si se hace una óptima gestión para abordar los desafíos a los que nos enfrentamos. Al menos ahora ya conocemos los efectos negativos del cambio climático y la globalización. Y por supuesto, se ha comprobado que los recortes en sanidad e investigación, perjudica globalmente al bienestar de una economía sostenible, en beneficios de todos. Espero que esta crisis sirva para comprender que al planeta Tierra hay que cuidarlo, en beneficio de los seres humanos y las especies que viven en él.