¿Nos robarán el REF?

Francisco Pomares
Hace dos años que tendría que haberse revisado el sistema de financiación que el primer Gobierno Rivero, con Soria de consejero de Hacienda, firmó con el Gobierno Zapatero. Fue un sistema que Canarias firmó con desgana, porque no resolvía la diferencia de financiación de Canarias con respecto a la media española, pero que -de alguna manera- fue suscrito por los tres grandes grupos políticos que han gobernado desde entonces en las islas. Coalición y el PP gobernaban bajo la presidencia de Paulino, y el PSOE gobernaba entonces en Madrid. Para paliar la creciente diferencia per cápita entre Canarias y el resto de las comunidades autónomas españolas, que había empezado tempranamente en 2002, con una diferencia de apenas un euro, hasta llegar en 2008 hasta 120 euros, Zapatero se sacó de la manga el "Plan Canarias". Lo hizo como una operación de imagen que incorporaba compensaciones extraordinarias, a desarrollar durante diez años, y a la que en las islas se cuantificaron inmediatamente y con evidente triunfalismo en nada menos que 25.000 millones de euros. Una cifra que hoy -después de ocho años de crisis- nos hace llorar de risa. Lo cierto es que sólo Nueva Canarias, que no participó de la negociación entre Canarias y Madrid, ha mantenido siempre una posición muy crítica con el sistema, que arrancó bien en el año 2001, para ir separando la financiación de la media nacional, y a partir de 2009, cuando entró en vigor el modelo negociado por Rivero, ya con la crisis instalada, entre nosotros, ha provocado diferencias que se han acercado algunos años a los 300 euros per cápita.