Ocho apellidos guanches (II)

Por Lorenzo Lemaur Santana
Cuando España perdía Cuba, Fernando Oramas Guanche vivía allí, en el puerto de Matanzas, que por cierto fue fundado por 30 familias canarias en el siglo XVI. Fernando trabajaba en una fábrica de azúcar que había fundado en el siglo XVI doña Catalina Hernández, procedente de La Gomera, ella.
Algunos años más tarde, regresó a Tenerife habiendo hecho fortuna. Influenciado por el movimiento revolucionario que llevó a Cuba a la independencia de España en 1898, Fernando viene con ideas nacionalistas, que ya había oído a Secundino Delgado (1867-1912) en la isla. Se establece en La Laguna y se casa con Doña AnaTacoronte Taima, una maestra procedente de Gáldar; prima de Pepe Tacoronte Guillén, fundador en 1938 del Club Deportivo San Isidro, hoy equipo representativo del fútbol de Gáldar.Doña Ana compartía con Fernando el sentimiento nacionalista, pues lo bebió de su padre, Domingo Tacoronte, en Gáldar, cuna del gran guanartemeTenesorSemidan.
El 28 de septiembre de 1927 la Gaceta de Madrid publica el Real Decreto 1586 por el que se divide a Canarias en las dos actuales provincias. Consiguiente cabreo que se cogió Fernando, que siempre sintió a Canarias como una nación. Por eso, el llamado “pleito insular”, entre canariones y chicharreros, le revolvía las tripas, pues para él distraía a los canarios, en general, de sus inquietudes como pueblo.
Pero el cabreo le duró solo unos días. El día 1 de octubre nacía su hija, después de haber tenido cuatro machos. Por fin podía cumplir la promesa que su abuela Milagros había hecho a la Virgen de Candelaria,de que su primera nieta fuera bautizada con el nombre de Chaxiraxi, diosa de la fertilidad para los guaches, que fue posteriormente sincretizada con la imagen de la Virgen de Candelaria que habían encontrado en la isla antes de la conquista castellana. Pero el cura no le admitió ese nombre, “por no ser cristiano”, así que le pusieron Candelaria. Candelaria OramasTacoronte, más guanche imposible.
Pues bien, Candelaria conoce a Sebastián Chinea Bencomo, hijo de Erasmo Chinea Darias, de La Gomera, en una conferencia en el Ateneo de La Laguna, a la que la llevó su padre, sobre la bandera ateneísta, primera bandera nacionalista canaria, que se enarboló en el Ateneo en 1907, como protesta contra el dominio español y contra los desmanes de las autoridades coloniales de fin de siglo, que venían enfurecidas por la reciente independencia de Cuba y Filipinas amén de por la destrucción de la vieja y caduca flota española en aguas del Caribe por la flota norteamericana.
En ambos, Candelaria y Sebastián, coincidía el sentimiento nacionalista, pues el Erasmo Chinea Darias, abuelo de Candelaria, gomero élcomo ya dije, se sentía muy guanche, pues su primer apellido es el más común en Canarias de los que se conservan de los aborígenes y el segundo, Darias, es autóctono de La Gomera, que era el apellido que le ponían a los guanches que eran esclavos del señor cuyo apellido era Arias.
Fernando Chinea era de una de las familias más ricas de La Gomera, y su madre le mandó a estudiar al Instituto General y Técnico de Canarias, de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, centro elitista de las islas donde iban a parar los hijos de la burguesía canaria. Allí, por cierto, conoció a algunos de los futuros artistas e intelectuales del Archipiélago, como José de Aguiar o Pedro García Cabrera, con quienes estableció una estrecha amistad.
En los veranos, que se volvía a La Gomera, fue haciendo amistad con Catalina Bencomo Baute, también de las principales familias de la isla. Terminados sus estudios de ingeniería en Madrid, casan y en 1929 se trasladan y establecen en Santa Cruz de Tenerife, pues había sido contratado como ingeniero en la recién creada refinería de Tenerife.
Un hijo de ambos, Sebastián Chinea Bencomo casa con Candelaria OramasTacoronte, y son los padres de Candelaria Chinea Oramas, muy alpispa ella, como la de Néstor Álamo, que enamora a Carmelito, cuando estudiaba medicina en La Laguna.
Puesto que Candelaria pertenecía a familia de clase acomodada, de ilustres apellidos históricos, y Carmelito era un joven de familia humilde, aquella relación no era aprobada por la familia de ella, que querían para su hija alguien de mejor posición, o al menos con ocho apellidos canarios.
Pero, hete ahí que nuestro Carmelito, el de los cuentos de Manolo Vieira, tenía ocho apellidos muy canarios: Santana Alemán Bordón Artiles, por parte de padre, y Betancort Marrero Acosta Perdomo, por parte de madre.