Podemos se fortifica sin “agitadores” desorientados

Por Antonio Coll
La formación morada PODEMOS, se está fortificando en Canarias y, especialmente, en Lanzarote, donde Maria del Rio, Nona Perera y Leticia Padilla, han movido fichas inteligentemente para derrotar, en las recientes primarias, al sector agitador pretoriano, liderado por Carlos Meca. Un personaje obsesivo, desorientado y deshidratado, que no ha sabido digerir que Nona Perera se haya convertido en candidata al Cabildo de Lanzarote. Un éxito que tiene mucho valor porque como es conocido, el “agitador” Meca cuenta con respaldos muy influyentes en determinados ámbitos fundacionales, de comunicación, sindicalistas y políticos.
También hay que destacar a Noemí Santana, la actual secretaria general en Canarias de Podemos que, con la implantación de una plataforma, con el lema: “Juntas Más Fuertes” será la que de nuevo aspire a ser diputada y candidata a la presidencia del Gobierno de Canarias. Las cuatro féminas citadas han sido las vencedoras con el objetivo de orientar mejor lo que ellas denominan “La Marcha del Cambio” para irrumpir, con cierto éxito, las próximas elecciones locales y autonómicas. Además de ganar las primarias en los cabildos insulares, también se impusieron a los ayuntamientos de Las Palmas y La Laguna, en Tenerife.
Ya la formación morada cuenta en su haber con más madurez para presentarse ante la sociedad con un protagonismo más riguroso y reclamar, con seriedad y pluralismo, mayor participación en defensa de sus ideales, para potenciar los servicios públicos. Para aspirar a nuevos horizontes tienen que conectar mejor con sus afiliados y simpatizantes. Para ello es importante apartar a los “agitadores” que aparentemente se presentan como defensores de la transformación social y política, pero en realidad solo están al servicio de determinados grupos de presión mercantilizados y con actuaciones despóticas y dictatoriales. Solo les inquieta perseguir a determinados políticos y empresarios lanzaroteños, con fines destructivos y personales, pero sin importarles para nada a contribuir a mejorar la calidad y bienestar de los colectivos más desfavorecidos de la sociedad y mejorar la economía, en beneficio de todos. Por supuesto, que el ciclo político del sector agitador pretoriano no ha terminado. Sus coordenadas las tiene muy bien definidas y con capacidad para estar vivo y sin límites, aunque haya perdido combustible en las recientes primarias de Podemos.
En un escrito público, Maria Antonia Perera pone de manifiesto, entre otras cuestiones, que: “Con transparencia, humildad y honestidad nos dirigimos a las instituciones públicas para abordar las necesidades urgentes de la población isleña. Por ello, es primordial poner en marcha todos los mecanismos necesarios para avanzar hacia un modelo realmente sostenible y responsable, centrado en los grandes problemas ambientales que tenemos. Cuestiones que afectan a la energía, al agua, al transporte, a los residuos sólidos y líquidos, pero también a la necesaria recuperación de los espacios agrícolas para minimizar la dependencia extrema que tenemos de los alimentos del exterior” “Dos caminos se abren y se dibujan en el horizonte de la vida política de Lanzarote. Uno transcurre por la transparencia, la honestidad y la humildad; el otro lo vimos reflejado en el Cabildo durante esta legislatura, convertido en un campo de batallas permanente y donde la normalidad ha estado marcada por los desprecios mutuos”.
En un importante sector cercano a las vencedoras, no ha gustado la actitud maléfica del grupo que dirige el “agitador” que interpreta la derrota propia y la de su “corriente” por factores exteriores, políticos y empresariales. La propia Perera ha contestado que ante dichas “burdas acusaciones” solo puede “reírse”.
A mi parecer, en la nueva corriente constituida en la formación morada, se abre nuevos espacios más democráticos y de autonomía. Y sobre todo, percibo que la línea a seguir entra en el sentido común, sabiduría y pragmatismo. Con este discurrir, “Podemos” se identifica y apuesta mejor para defender sus fines.
Lo que si espera la buena gente de esta tierra es que se corten los circuitos incendiarios del “agitador” y sus pretorianos, acostumbrados solamente a lanzar dardos envenenados, muy alejados de la realidad y los verdaderos problemas de la sociedad lanzaroteña y canaria. Todo lo demás es generar odio a la política y beligerancia entre los colectivos sociales y económicos.