Podredumbre y asco
Por Alex Solar
Emil Cioran (1911-1995) escribió su famoso Breviario de Podredumbre hace casi siete décadas y al igual que sus primeros escritos, que merecen en estos días una reedición, sigue de actualidad. El filósofo apátrida, de origen rumano, era un escéptico, como debe ser un pensador comme il faut, y su visión amarga y desencantada del mundo cobra vigencia cada vez que nos asomamos a la ventana para contemplar lo que acontece.

La “podredumbre” de la que habla Cioran en este libro que no tiene desperdicio alguno no se refiere a la corrupción en sí (pues piensa que en el mundo han hecho más mal los “puros” que los inescrupulosos) ni al asco que le provoca la condición humana, sino a esa certera percepción de un universo en perpetuo caos y en la irredimible estupidez de sus semejantes.
En estos días en que se apagan los fuegos y las humaredas, reales y figuradas, del verano, agradecemos que se nos vayan de la retina las fiestas populares con lanzamientos de todo tipo de desperdicios, sacrificios animales y hasta sacrificios humanos involuntarios, como en esa brutalidad de los encierros con astados y hasta con bolas gigantes que parecen sacadas de Indiana Jones. También desearíamos borrar definitivamente de la memoria el despropósito de la vida privada de ciertos anónimos elevados a iconos mediáticos por obra y gracia de asuntos que deberían haber permanecido en ámbitos más mesurados o discretos sino fuera por el oportunismo de políticos y activistas de todo los pelajes. Tal es el caso de la “mater dolorosa” de Maracena, convertida en heroína por haber sustraído a sus hijos de un presunto padre maltratador. Ahora ya comenta todoquisque que llegaba tarde al hogar tras interminables noches de juerga y que se sentía fuera de lugar en un islote en medio de la nada, apto para cultivar viñas y criar cabras, al lado de un marido sardo, algo mayor, bajito y taciturno. También el de la valenciana asesinada en México, al que el marido , según los testimonios de los cotillas de siempre, maltrataba psicológicamente. La familia de la víctima da ruedas de prensa multitudinarias para opinar urbi et orbi sobre la idoneidad de la justicia azteca y la presunta inocencia del presunto agresor y homicida. Lo nunca visto.
Los políticos , para no ser menos que estos anónimos elevados al dudoso estrellato del telediario de sucesos a cambio de sus miserias privadas, hacen sus pinitos opinando sobre lo que no deberían. Ahí tenemos al presidente del gobierno apoyando en principio a la famosa madre, desdiciéndose de su anterior“escrupuloso respeto” a las decisiones judiciales, eso sí cuando se trata de asuntos que le afectan y sobre los que prefiere callar o pasar en puntillas...
Sin duda, el broche de oro del verano han sido los sucesos de las Ramblas y la cola que han traído en forma de reproches, acusaciones tanto a la Corona como a la policía autonómica, con el asunto del comunicado de la CIA como colofón.
Para el filósofo que denunciaba la podredumbre espiritual la historia no es sino una sucesión de falsos Absolutos. La capacidad de adorar dioses es la responsable de todos su crímenes: “El que ama indebidamente a un dios obliga a los otros a amarlo, en espera de exterminarlos si rehúsan”.Y advierte:” No es difícil imaginar un momento en el que los hombres se degollarán los unos a los otros, por asco de sí mismos”.