Jueves, 20 Agosto 2026
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Sara González

 

Estos días, la viralidad en redes sociales se ha visto con un suceso que, sinceramente, me repugna, pero eso no es todo, también me ha hecho pensar que necesitamos un cambio urgente para ayer, como mínimo. Modificación con la que se le tiene que volver a otorgar y exigir responsabilidades a las personas menores de edad que habitan en este país.

Para quien no sepa de qué hablo, es un grupo de adolescentes chicas que grabaron cómo le dieron una paliza a una menor en Huelva, y no contentas con eso, lo difundieron en las redes sociales. Menores, las que propiciaron la paliza, que ya han sido identificadas por la Guardia Civil.

Al parecer, este caso ha sido dirigido a la Fiscalía de Menores de Huelva. ¿A la de menores? Las personas adolescentes de 12 años son capaces de distinguir perfectamente lo que está bien de lo que está mal. Basta ya de seguir malcriando y justificando actitudes sin que tengan ningún tipo consecuencia. A esas edades ya tienen capacidad de razonar. Si seguimos justificando que son menores, sus actitudes no cambiarán y no irán acorde a un cambio de actitud en el que prime la convivencia. Estas responsabilidades no se limitan a las cuatro chicas que golpeaban a otra, también tiene que reflejarse (aunque no el hecho de golpear) en la quinta que grababa la situación. Responsabilidad que viene porque ella también colaboró en esa situación en la que otra menor fue pegada de varias maneras y veces, sino también verbalmente.

Espero que esto no quede como una anécdota y que se empiece a mostrar a los menores que los actos y las palabras tienen consecuencias. ¿Cuándo lo van a aprender? ¿De la noche a la mañana cuando cumplan 18 años? No. El comportamiento es algo que se corrige poco a poco, es un trabajo invisible y a largo plazo.

Tienen que entender que no vale usar la excusa de que son menores de edad, que pueden hacer lo que quieran porque no les va a pasar nada. Basta ya de mirar hacia otro lado y de ponerse vendas en los ojos para justificar cualquier cosa. Así no se hace ningún favor, ni se ayuda.

Hay que empezar a poner en valor la importancia de la convivencia, de solucionar los problemas con palabras y de hacer las cosas de manera correcta, y no con el fin de joder. Pero esto es algo que hay que empezar a hacer entre las personas menores y mayores de edad. Llevamos mucho tiempo observando cómo estos comportamientos no se modifican al cumplir años. Es aquí cuando vemos que no son cosas de niños.

Aunque hay otro dato que me impresionó: ¿por qué menores, de 12 años, tienen acceso a las redes sociales?

 


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