Siguen las ambigüedades

Por Antonio Coll
Me han sorprendido las declaraciones del socialista, José Juan Cruz, al programa televisivo “Café de Periodistas” de esta casa. Dice el secretario de organización del PSOE que “el Plan Insular de Ordenación del Terrritorio –PIOT- no es prioritario y que hay otras cuestiones más importantes y urgentes”. A lo largo de esta legislatura, con todos sus vaivenes, estaba percibiendo que el PIOT y el Plan Supletorio de Arrecife, estaba entrando en una espiral que iba a dificultar la aprobación de ambas herramientas urbanísticas y de ordenación, tan necesarias para poner orden a la caótica situación reinante en la isla. El PIOT no solo fue una promesa electoral del PSOE, sino que su nueva redacción estaba pilotada por su consejero, Marcos Bergaz. Esta circunstancia, daba un poco de esperanza…
Siempre he “admirado” la estricta disciplina, cuasi militar, reinante en el partido socialista. Por eso, las manifestaciones del que fuera alcalde de Tías, es posible que hayan sido impuestas por la propia cúpula socialista que, en esta legislatura, ha puesto al descubierto infinitas ambigüedades y ha creado un profundo desconcierto interno que, como contrapartida, una parte de su militancia se ha visto obligada a crear una nueva formación política, denominada: “Agrupación Socialista de Lanzarote”.
Cuando Cruz Saavedra dice que “Los socialistas están en otras cosas más urgentes para los ciudadanos”, ciertamente me invade la idea que nos encontramos ante una clase política falsamente libre. Si el PIOT no es prioritario, humildemente, tengo que decir que vivo en una isla, donde abundan los “chiflados”. Y no lo digo por José Juan Cruz, a quien conozco bien y me parece un político responsable y rigor pragmático. No obstante, sus declaraciones han creado mucha sorpresa y, sobre todo, cuando dice que “creará un equipo multidisciplinar para estudiar a fondo el documento PIOT”, cuando es bien conocido que desde enero de 2017, el PSOE dispone del mismo.
En definitiva, con bastante hartazgo recibo la información y vuelvo a contemplar el panorama político de la isla sin rumbo. Una isla, cuya gobernanza ha de afrontarse con inmensas dificultades, sobre todo, en cuestiones tan prioritarias como la aprobación del nuevo PIOT y el Plan Supletorio de Arrecife. Ciertamente, la apuesta por un modelo de isla y un modelo de ciudad, no se puede aspirar sin argumentos convincentes. El quehacer de la gestión pública, por parte de una importante clase política es desesperante. Y sin voluntad y compromiso político para trabajar, conjuntamente, en cuestiones urgentes y prioritarias, con el objetivo de poner orden a las potencialidades de Lanzarote, simplemente es una irracionalidad descabellada, que afecta a la economía y a la creación de puestos de trabajo.
Es posible que esta descalabrada legislatura termine con las mismas tensiones que hemos vivido desde el principio. A partir de mayo de 2019, se iniciará un nuevo ciclo político. ¿Servirá para algo? Me temo que seguirán las mismas curvas y algunas más empedradas. Solo un electorado sabio puede permitir una gestión pública, acorde a las necesidades de todos los residentes de Lanzarote, en pleno siglo XXI. Ya veremos.