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Tres alemanas, “El Kiko y La Mari”

 

Por Guillermo Uruñuela

 

  • Lancelot Digital
  • Cedida
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    La mañana de ese lunes fue idílica. Quizá algo calurosa pero agradable si tienes las suerte, como un servidor, de vivir en Lanzarote a escasos metros del mar. Me encontraba paseando por la piscina un carrito de bebé para intentar que la criatura que me acompañaba en mi caminar circular se quedara dormida. Los otros dos estaban saltando como locos y yo, desesperado por meterme con ellos en ese charco cristalino. Entonces, aburrido por la caminata improvisada, me fijé atentamente en las cinco personas que estaban en las hamacas descansando. Dos españoles y tres extranjeras.

     

    Estaban sentados, separados, cada grupo en una punta. Por un lado una pareja escuchaba música en un altavoz cutre color rosa. En la esquina contraria del ring, el tridente germánico. Me pareció una estampa curiosa y entre vuelta y vuelta a la piscina, con aquella chiquilla de párpados caídos pero no sellados, me imaginaba qué interpretaría su cerebro al pasar por ambos lados.

     

    Las alemanas hablaban de una manera sosegada. Su conversación era prácticamente inaudible. Una de ellas portaba un libro en sus manos y...

     

    Leer artículo completo en Un café con Uru

    Comentarios (1)  



    Comentarios  
    # Alex Solar 22-07-2021 10:24
    He visto que estrena blog.
    Verá, Uru (si me permite llamarlo así) el español medio no ha cambiado en siglos. Le recomiendo la lectura de los pecados capitales de Díaz Plaja, best seller en su momento y la de Julio Camba (Maneras de ser español) en la que describía a sus paisanos como un hombre arrimado a una farola, adicto a la sanguinaria tauromaquia y receloso de todo lo que no entiende.
    Eduque bien a su prole, que no sean kikos ni maris.
    Un saludo.
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