Lunes, 06 Abril 2026
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Por Moisés Clavijo

 

 

Lanzarote ha incrementado en los últimos años las cifras del turismo deportivo. El binomio turismo-deporte ha funcionado bien y la isla se ha posicionado entre los destinos preferidos por deportistas de todo el planeta. Cada vez son más los profesionales y amateurs  que visitan Lanzarote con el único objetivo de entrenar o participar en alguno de los eventos deportivos que se celebran durante el año. Es un tipo de turismo de calidad y en muchas ocasiones la estancia en la isla es compartida por familiares o amigos.

 

Las instituciones insulares y regionales han hecho un buen trabajo para que esta pequeña porción de tierra del Atlántico sea conocida fuera de nuestras fronteras por deportistas de todo el planeta. Se ha invertido mucho en ferias, eventos y publicidad exterior con un gran resultado final. Hoteles y establecimientos  han incrementado sus números gracias al turista deportivo.

 

Creo que el siguiente paso, una vez conseguido consolidar Lanzarote como destino deportivo, es acondicionar la isla para poder seguir mejorando la oferta a todo tipo de turistas pero sobre todo al deportivo. Lanzarote necesita mejorar sus carreteras,  sus instalaciones deportivas  y dar luz verde a nuevos proyectos que se adapten a las necesidades de los residentes y visitantes que vienen con el único objetivo de disfrutar de su deporte. Otros lugares se están poniendo las pilas en ese sentido y no sólo “venden” unas buenas instalaciones sino que además hay armonía entre el deporte y la idiosincrasia del espacio.

 

Por otro lado, considero que se debe de apoyar más a los deportistas conejeros que participan en competiciones nacionales e internacionales. Ellos son nuestros mejores embajadores y sus buenos resultados harán que otros deportistas se interesen por venir a la isla. En muchas ocasiones los deportistas conejeros no consiguen el apoyo suficiente para poder competir fuera de nuestras fronteras, algo que limita su esfuerzo y trabajo y que además impide exportar las buenas condiciones que presenta la isla para la práctica de esa disciplina deportiva.

 

Es hora de que todo lo que se ha invertido en estos últimos años para consolidar Lanzarote como destino deportivo tenga una repercusión directa en la isla y en la sociedad conejera. Toca mejorar el destino para poder seguir incrementando el número de visitantes pero también ayudar a los que llevan el nombre de Lanzarote a muchos lugares del mundo.


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