Miércoles, 18 Marzo 2026
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La Semana Santa es un tiempo propicio para disfrutar de uno de los platos más emblemáticos del archipiélago

La Semana Santa es un tiempo propicio para disfrutar de uno de los platos más emblemáticos del archipiélago

  • Lancelot Digital

 

El sancocho canario es mucho más que una receta tradicional. Es uno de esos platos que resumen la historia, la cultura y la forma de entender la comida en las islas: sencilla, sabrosa y profundamente ligada al mar. Preparado durante generaciones en los hogares del archipiélago, el sancocho se ha convertido en una de las elaboraciones más representativas de la gastronomía de Canarias.

Aunque cada familia guarda su propio truco, el secreto de un buen sancocho empieza siempre por el producto. El ingrediente principal es el pescado salado, normalmente cherne o corvina, que antes de cocinarse debe permanecer en remojo durante horas para eliminar el exceso de sal. Este paso es fundamental para lograr el equilibrio de sabores que caracteriza al plato.

Una vez desalado, el pescado se cuece acompañado de papas y batata, dos ingredientes que aportan textura y dulzor al conjunto. La combinación es sencilla, pero el resultado es un plato contundente, reconfortante y muy representativo de la cocina tradicional isleña.

Sin embargo, si hay algo que realmente distingue al sancocho canario es lo que lo acompaña. El plato no se entiende sin el mojo, generalmente rojo o verde, y sin la pella de gofio, una masa elaborada con harina de gofio mezclada con caldo o agua. Este último elemento conecta directamente con uno de los alimentos más antiguos del archipiélago, presente en la dieta de los antiguos habitantes de las islas.

La preparación tampoco tiene demasiados secretos técnicos, pero sí un componente de paciencia y tradición. Primero se cuecen las papas y la batata; después se incorpora el pescado para que termine de hacerse sin perder su textura. El resultado es un plato que se sirve normalmente todo junto, acompañado del mojo y el gofio.

En muchas casas canarias el sancocho se reserva para momentos especiales, especialmente durante la Semana Santa, cuando es habitual consumir pescado en lugar de carne. Aun así, su presencia se mantiene durante todo el año en restaurantes y hogares de las islas.

Más allá de su sabor, el sancocho representa una forma de entender la cocina basada en ingredientes humildes y en el aprovechamiento de lo que ofrece el entorno. Quizá por eso, y pese al paso del tiempo, sigue siendo uno de los platos más queridos y reconocibles de Canarias.


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