Las playas de Lanzarote que no puedes perder en Semana Santa

La Semana Santa es uno de los momentos ideales para descubrir Lanzarote con calma: temperaturas suaves, días luminosos y paisajes que combinan lava volcánica, arena dorada y aguas turquesa. Tanto si buscas relax absoluto como si prefieres aventura junto al mar, estas playas ofrecen experiencias únicas en la isla. Si no conoces Lanzarote, te damos algunas pistas:
Playa de Papagayo (Yaiza)
Situada dentro del Monumento Natural de Los Ajaches, esta cala es famosa por su arena dorada y sus aguas cristalinas. Es perfecta para nadar, practicar snorkel y disfrutar de un entorno protegido. Durante Semana Santa suele tener ambiente, pero sigue conservando su encanto natural.
Ideal para: familias, snorkel y paisajes espectaculares.
Playa de Famara
Con el imponente Risco de Famara como telón de fondo, esta extensa playa es un paraíso para surfistas y amantes de los paisajes salvajes. El viento y las olas la convierten en un lugar vibrante y lleno de energía.
Ideal para: surf, fotografía y paseos interminables.
Playa Blanca
Ubicada en el sur de la isla, ofrece aguas tranquilas y todos los servicios necesarios. Su paseo marítimo invita a disfrutar de restaurantes y atardeceres tras un día de playa.
Ideal para: viajes en familia y comodidad.
Playa del Reducto (Arrecife)
En pleno corazón de la capital, esta playa urbana sorprende por su arena fina y aguas calmadas. Perfecta para quienes quieren combinar cultura, gastronomía y baño.
Ideal para: planes urbanos y escapadas rápidas.
Caletón Blanco (Órzola)
Un paisaje casi irreal donde la arena blanca contrasta con la lava negra formando piscinas naturales. Con marea baja, se crean lagunas poco profundas ideales para relajarse.
Ideal para: desconectar, fotografía y disfrutar con niños.
Consejos para disfrutar las playas en Semana Santa
Llega temprano a las calas más populares.
Respeta los espacios naturales protegidos.
Consulta el estado del mar antes de bañarte.
Lleva protección solar: el sol primaveral engaña.
En Semana Santa, Lanzarote muestra su mejor cara: naturaleza intacta, luz atlántica y playas para todos los gustos. Ya sea explorando calas escondidas o caminando junto al océano, cada rincón invita a detener el tiempo y respirar el paisaje.