Miércoles, 08 Julio 2026
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Planes con viento en Lanzarote

Planes alternativos para disfrutar cualquier día

  • Lancelot Digital

El viento forma parte de la personalidad de Lanzarote y, lejos de ser un inconveniente, puede convertirse en la excusa perfecta para descubrir otra cara de la isla. Si el mar está revuelto o la playa no invita a quedarse, existen numerosas alternativas para seguir disfrutando de un destino único.

Cuando el viento sopla con fuerza, una de las mejores opciones es recorrer los Centros de Arte, Cultura y Turismo, concebidos por César Manrique para integrar el arte con el paisaje volcánico. Espacios como la Cueva de los Verdes, los Jameos del Agua, el Castillo de San José o la Casa Museo del Campesino permiten conocer la esencia de Lanzarote sin depender del estado del tiempo. Además, muchos de estos centros cuentan con cafeterías y restaurantes donde hacer una pausa con vistas espectaculares.

Otra visita imprescindible es la Fundación César Manrique, en Tahiche. La antigua vivienda del artista sorprende por sus salas construidas sobre burbujas volcánicas naturales y ofrece una interesante colección de arte y exposiciones temporales.

Si prefieres una jornada más tranquila, puedes aprovechar para descubrir la gastronomía local en alguno de los restaurantes tradicionales repartidos por la isla. Platos como las papas arrugadas con mojo, el pescado fresco o los quesos artesanos son una excelente forma de conocer la cultura lanzaroteña.

Los amantes del vino también encontrarán un buen refugio en las bodegas de La Geria. Muchas organizan visitas guiadas y catas para descubrir cómo se cultivan las vides sobre el paisaje volcánico más singular de Canarias.

Y si el viento no es excesivamente fuerte, siempre puedes cambiar la playa por un paseo por pueblos con encanto como Teguise o Haría, recorrer galerías de arte, mercados locales o disfrutar de una cafetería con vistas mientras contemplas el espectacular paisaje de la isla.

En Lanzarote el tiempo rara vez impide disfrutar de las vacaciones. Basta con adaptar el plan para descubrir que la isla ofrece mucho más que sol y playa, convirtiendo incluso los días ventosos en una oportunidad para vivir experiencias diferentes.


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