Tres piscinas naturales que debes conocer en Lanzarote

Baños únicos entre roca volcánica y océano
- Lancelot Digital
Lanzarote es mucho más que playas de arena y paisajes volcánicos. A lo largo de su costa se esconden espectaculares piscinas naturales formadas por antiguas coladas de lava y modeladas por el Atlántico durante siglos. Son lugares donde el mar se calma, el agua cristalina invita al baño y el entorno ofrece una experiencia auténticamente lanzaroteña. Si buscas rincones diferentes para refrescarte durante tus vacaciones, estas tres piscinas naturales merecen una visita.
Piscinas naturales de Punta Mujeres
En el norte de la isla, el pintoresco pueblo pesquero de Punta Mujeres alberga uno de los conjuntos de piscinas naturales más conocidos de Lanzarote. A lo largo de casi dos kilómetros de costa se suceden charcos y piscinas de distintos tamaños, protegidos del oleaje y adaptados para el baño mediante escaleras y zonas de acceso. El contraste entre las casas blancas del pueblo, la roca volcánica negra y el azul intenso del océano crea una estampa inolvidable.
El Caletón Blanco
Situado junto a Órzola, en el extremo norte de Lanzarote, El Caletón Blanco es uno de los paisajes costeros más fotogénicos de la isla. Sus pequeñas lagunas naturales se forman entre coladas de lava oscura y arena blanca, creando piscinas tranquilas y poco profundas ideales para familias. Además del baño, el lugar ofrece magníficas vistas hacia el Archipiélago Chinijo y la isla de La Graciosa.
Los Charcones
Cerca de Playa Blanca se encuentra Los Charcones, un conjunto de piscinas naturales de aguas transparentes excavadas en la roca volcánica. Sus tonalidades turquesa y su aspecto salvaje han convertido esta zona en uno de los rincones más fotografiados del sur de Lanzarote. Es un lugar de gran belleza paisajística, aunque conviene extremar la precaución y consultar siempre el estado del mar antes de acercarse a la zona.