Comprar comida sale ahora un 40% más que hace 5 años

Drago Canarias exige que se tomen medidas para solventar esta alarmante situación
- Lancelot Digital
La cesta de la compra se ha encarecido en un 40% en los últimos cinco años y la situación puede agravarse aún más, en un contexto de inestabilidad internacional como el actual, motivo por el que desde Drago Canarias han levantado la voz.
El partido señala que esta realidad está teniendo un impacto especialmente duro en las Islas, donde casi un tercio de la población se encuentra en riesgo de pobreza, con consecuencias directas en la salud: peor alimentación, mayor dificultad para acceder a productos frescos y aumento de problemas asociados a dietas desequilibradas.
En este sentido, desde el Bloque de Vida Rural se elaboró un informe con propuestas útiles y aplicables para tratar de contener la subida de precios, como la creación de un Observatorio Canario de Precios Alimentarios o la apuesta por la compra pública alimentaria de proximidad, entre otras cuestiones.
En palabras de la Portavoz Nacional de Drago Canarias, Carmen Peña, esta tendencia al alza "golpea especialmente a los hogares con menos recursos, ya que destinan una mayor parte de su renta a alimentarse" y denuncia que "no se ha hecho absolutamente nada desde las instituciones para proteger a la ciudadanía frente a una subida sostenida de los precios".
"Estamos hablando de una pobreza que también se traduce en peor salud —prosigue Peña—, no poder acceder a alimentos frescos y de calidad no es una cuestión secundaria, sino que tiene efectos directos en el bienestar y en el futuro de nuestra población", sostiene la Portavoz Nacional.
Frente a esta situación, desde Drago Canarias se plantea que el problema no puede abordarse con medidas puntuales o temporales, sino que requiere de una respuesta estructural que actúe sobre el sistema alimentario en su conjunto.
Las propuestas de Drago Canarias
El Bloque de Vida Rural de Drago Canarias plantea una batería de medidas para afrontar el aumento del precio de la cesta de la compra, encabezada por la creación de un Observatorio Canario de Precios Alimentarios que permita analizar cómo se forman los precios a lo largo de toda la cadena, desde la producción hasta el consumo, incorporando datos desagregados por islas para entender las diferencias territoriales y poder actuar con mayor precisión.
Este instrumento debe ir más allá de publicar datos y servir para identificar en qué puntos se encarece la cesta de la compra, incorporando información sobre costes logísticos, distribución y márgenes en cada eslabón.
Para la población, esto supone dejar de estar a ciegas ante la subida de los precios. Permite saber dónde se está encareciendo realmente la cesta de la compra, detectar posibles abusos o ineficiencias y contar con herramientas públicas que puedan actuar cuando se produzcan subidas injustificadas en productos básicos.
Asimismo, se propone impulsar la compra pública alimentaria de proximidad, orientando el gasto público hacia producto local en comedores escolares, hospitales, residencias o instituciones públicas. Esto implica reformular los pliegos de contratación para que se deje de priorizar únicamente el precio e incorporen criterios como la cercanía, la estacionalidad, la calidad nutricional, la sostenibilidad o la participación de cooperativas y entidades de la economía social.
No solo es una herramienta que permite reducir en parte la dependencia exterior de nuestra cesta de la compra, sino que también contribuye a contener los precios al acortar la cadena, crear demanda estable para el sector primario local, garantizar una alimentación más sana en centros públicos y redistribuir el gasto público hacia la economía de las Islas.
Además, es una palanca directa para avanzar en soberanía alimentaria y, en un contexto de creciente inestabilidad internacional como el actual, debería ser una prioridad para quienes nos gobiernan.