"La fiebre del aguacate": Un problema de contrabando en los aeropuertos canarios

Se han requisado 805 kilos este año
- Lancelot Digital
El auge del consumo de aguacate ha hecho que esta fruta sea indispensable en cafeterías y hogares canarios. Sin embargo, pese a que en Canarias está prohibida la entrada de frutas y productos vegetales del exterior para proteger la agricultura local, cada vez más viajeros introducen aguacates desde otros países e incluso desde la Península a través de los aeropuertos. Esta práctica irregular va en aumento y supone un riesgo sanitario y medioambiental.
En lo que va de año, los controles aduaneros a pasajeros procedentes de países no comunitarios han permitido incautar 805 kilos de aguacate en 154 intervenciones, triplicando las cifras de 2024, cuando se requisaron 255 kilos en 57 inspecciones. Octubre y septiembre han sido los meses con más aprehensiones. Uno de los casos más llamativos ocurrió el 12 de octubre, cuando un viajero procedente de Venezuela llevaba 30 kilos de aguacates, además de cocos y un tallo, que fueron retirados y destruidos por Sanidad.
Aunque algunos viajeros alegan que traen la fruta para consumo personal y no siempre se aprecia intención de contrabando, la normativa es clara: la entrada está prohibida. El elevado precio del aguacate en las Islas —que puede llegar a los 15 euros el kilo frente a los cinco euros de la Península— y la alta demanda explican en parte este fenómeno. Actualmente, Canarias cuenta con unas 2.560 hectáreas dedicadas al cultivo de aguacate, con una producción variable que no siempre cubre la demanda. Por ello, se han ampliado las superficies de cultivos subtropicales como el mango y la papaya. La prohibición de importaciones busca proteger tanto a los agricultores como a los consumidores y evitar la entrada de plagas difíciles de erradicar en el archipiélago.