Rubalcaba anuncia su marcha tras la debacle electoral y convoca un congreso para julio

Se celebrará los días 19 y 20 de julio y en él se elegirá a la nueva dirección
Lancelot Digital
Foto: EFE
Tras la debacle electoral sufrida por el PSOE en los comicios europeos de este domingo, donde los socialistas obtuvieron el peor resultado de su historia (23% de los votos), Alfredo Pérez Rubalcaba y todo su equipo han decidido tirar la toalla. Los socialistas han convocado un congreso extraordinario para los días 19 y 20 de julio para elegir a la nueva dirección.
"Cuando uno obtiene estos resultados, algo no ha hecho bien y por eso hemos convocado el congreso", ha señalado Rubalcaba quien, eso sí, ha puntualizado que seguirá en su puesto hasta la llegada del congreso, ejerciendo como secretario general del partido.
De esta forma, Rubalcaba asume la resposnabilidad de un "muy mal resultado" y entregará el testigo al sustituto que salga del congreso. "Eso es lo que responsablemente creo que tengo que hacer", ha precisado.
El secretario general de los socialistas ha puntualizado que será la nueva dirección la que organice las primarias para elegir al candidato socialista aspirante a La Moncloa en las próximas elecciones generales. Primarias a las que Rubalcaba ya ha asegurado que no se presentará.
La marcha de Rubalcaba era algo que ya se preveía, pues tras la debacle electoral de este domingo, fueron varios los dirigentes socialistas que pedían cambios profundos en el partido, entre ellos el líder de los socialistas vascos y uno de los aspirantes a las primarias del PSOE, Patxi López, el número cuatro de la candidatura, Juan Fernando López Aguilar, la exministra Carmen Chacón y el el ex presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, entre otros.
"No hemos recuperado la confianza de los ciudadanos. Hay gente que se acuerda de que esto empezó estando nosotros en el Gobierno. Hay que cambiar las formas de hacer política”, ha señalado Rubalcaba en la rueda de prensa ofrecida este lunes, después de que los socialistas obtuvieran tan sólo el 23% de los votos, con el peor resultado de su historia y la pérdida de nueve eurodiputados con respecto a los comicios de 2009.