La memoria filmada de Lanzarote: el NoDo como testigo del pasado

El noticiario propagandístico permite ver cómo era Arrecife en la posguerra, cómo se vivían las visitas oficiales, cómo nació el turismo y cómo evolucionó la percepción del paisaje insular
- Lancelot Digital
En enero regresaba a Lanzarote la propuesta Memoria de los Jueves, ya en su tercera edición, un ciclo que invita a redescubrir la historia de la isla a través de imágenes y documentos audiovisuales. El encargado de abrirla fue el historiador Mario Ferrer, investigador de la Memoria Digital de Lanzarote, que abordó un material tan singular como poco conocido: los archivos del NoDo y su relación con la isla. Por que si bien es cierto que “el NoDo es un documento muy politizado”, también lo es que se trata de “una fuente histórica de enorme valor”.

El NoDo: propaganda y testimonio visual
El NoDo (Noticiarios y Documentales Españoles) nació en 1943 como órgano informativo oficial del régimen franquista. Sus proyecciones eran obligatorias antes de cada película en los cines, lo que lo convirtió durante décadas en la principal ventana audiovisual del país. “El NoDo fue una herramienta de propaganda, pero también tenía la exclusividad de grabar las noticias en España. Eso lo convierte hoy en una fuente única de imágenes”, explica Ferrer.
Las primeras filmaciones relacionadas con Lanzarote datan de 1947 y muestran, sobre todo, visitas de autoridades del régimen. Entre ellas destaca la de Carrero Blanco, entonces subsecretario de Presidencia, en una gira por Canarias que incluyó La Graciosa y las Montañas del Fuego. “El camello y el paisaje volcánico se convierten desde el principio en la imagen exótica de la isla”, apunta el historiador.
Uno de los documentos más impactantes es la visita de Francisco Franco en 1950. Las cámaras del NoDo recogen un Arrecife engalanado, la Calle Real abarrotada de vecinos, pancartas de bienvenida y la llegada del dictador tras su paso por Fuerteventura. Durante aquella visita se inauguraron infraestructuras clave como el Hospital Insular y el entonces recién estrenado Parador de Turismo, actual sede de la Memoria Digital en la Casa Amarilla. También aparecen imágenes de la flota pesquera de La Graciosa y de las Montañas del Fuego, convertidas ya en símbolo insular. “Era una época de racionamiento, mercado negro y pobreza, pero el NoDo ofrecía una visión optimista, casi épica, de la realidad”, recuerda Ferrer.

Errores, omisiones y una isla mal contada
El análisis de los noticiarios deja al descubierto múltiples imprecisiones informativas. “Los redactores venían de Madrid y muchas veces desconocían la realidad local”, señala el historiador. En algunos casos, se habla de Lanzarote mientras las imágenes corresponden a Tenerife o a otras islas.
Pero más llamativo aún es lo que no aparece: el crecimiento de la industria pesquera, las conserveras, o incluso la primera potabilizadora de Europa, instalada en Lanzarote. “Ni los problemas ni ciertos logros de la isla tenían cabida en el relato oficial”, explica Ferrer.
A partir de los años sesenta, el NoDo cambia de mirada. Las visitas ministeriales dan paso a reportajes en color dedicados al desarrollo turístico. Surgen las primeras imágenes del Hotel Fariones, Jameos del Agua, Monumento al Campesino y otros proyectos impulsados por César Manrique y Pepín Ramírez.
“Hasta entonces, el paisaje volcánico era visto como una condena para la agricultura. De repente, pasa a ser un valor turístico”, resume Ferrer. “Es una reconversión simbólica total del territorio”.
Las filmaciones muestran guaguas recorriendo la Ruta de los Volcanes, merenderos primitivos en Timanfaya, salinas tradicionales y una Costa Teguise aún vacía. El turismo todavía es modesto, complementario de la pesca, pero ya marca el inicio de una nueva era.
César Manrique en el NoDo
César Manrique aparece varias veces en los archivos, primero como artista reconocido en Madrid, y después como creador del modelo turístico y cultural de Lanzarote. En los reportajes se le ve en su casa de Tahíche, defendiendo la arquitectura tradicional y la integración del arte con el paisaje. “El régimen veía en César una imagen moderna de España, abierta al turismo. Él, por su parte, buscaba recursos para sacar a la isla de la pobreza”, señala Ferrer. “Hay que entender ese contexto histórico: en los años cincuenta Lanzarote tenía racionamientos de agua de cinco litros por persona y día”.
En total, Ferrer ha localizado dieciséis noticiarios del NoDo con presencia de Lanzarote, además de varios documentales posteriores. “Son documentos de propaganda, sí, pero también imágenes exclusivas que no existen en ningún otro archivo”, subraya. Su valor, insiste, es incuestionable: permiten ver cómo era Arrecife en la posguerra, cómo se vivían las visitas oficiales, cómo nació el turismo y cómo evolucionó la percepción del paisaje insular.