Martes, 06 Octubre 2026
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hospital insular

  • Lancelot Digital

 

El último comunicado del PSOE sobre el Hospital Insular merece una lectura detenida. Bajo palabras que nadie puede discutir —"proteger", "reforzar", "modernizar" y "garantizar la dignidad de nuestros mayores"— se presenta como única solución posible rehabilitar el edificio y mantener allí el actual modelo geriátrico.

Pero hay una pregunta que el PSOE no responde: ¿Por qué la mejor solución para los mayores de Lanzarote tiene que ser necesariamente volver al antiguo Hospital Insular?

Una cosa es el edificio y otra el modelo asistencial. Nadie cuestiona la extraordinaria labor realizada durante décadas por sus profesionales ni la importancia de una geriatría pública y especializada. Lo que debe discutirse es si ese edificio y esa ubicación siguen siendo la mejor opción para las próximas décadas.

El nuevo edificio anexo al Hospital General está prácticamente terminado y contempla precisamente actividad geriátrica, hospitalización, recuperación funcional, media y larga estancia, rehabilitación y Hospital de Día. El Gobierno de Canarias sostiene que el traslado no supone desmantelar el servicio, sino llevarlo a unas instalaciones nuevas y mantener el modelo asistencial.

Por eso resulta cuando menos discutible presentar el traslado como un abandono de nuestros mayores.

Y hay otra cuestión fundamental: ¿es razonable mantener a pacientes geriátricos dentro del Insular mientras se ejecuta una reforma integral? El PSOE asegura que las obras se organizarían para minimizar las molestias, pero una gran obra y pacientes vulnerables no parecen la mejor combinación si existe una alternativa adecuada.

El debate debería ser sanitario, no partidista.

El PSOE acusa a CC y PP de abandono y promete financiar la rehabilitación si llega al Gobierno. CC, por su parte, corre el riesgo de responder con otra promesa para demostrar que no es menos en la defensa del Insular. Sería un error que ambos partidos convirtieran el hospital en una competición electoral.

El Insular puede tener futuro sin tener que ser exactamente lo que fue. Una posibilidad sería convertirlo en un centro sociosanitario especializado, con capacidad para residentes mayores, rehabilitación y cuidados continuados, mientras el futuro geriátrico de Lanzarote se desarrolla en la nueva zona sanitaria. Eso permitiría conservar el valor sanitario y social del edificio, pero adaptándolo a las necesidades actuales. No podemos confundir memoria con planificación.

El doctor Guzmán y tantos profesionales hicieron una labor extraordinaria. Pero el mejor homenaje a aquella generación no es mantener indefinidamente el mismo modelo, sino tener la misma capacidad de transformación que ellos tuvieron en su momento. La población envejece. Las necesidades asistenciales cambian. La sanidad también debe evolucionar.

Por eso el PSOE debería explicar algo más que cuánto dinero promete para reformar el Insular. Debería demostrar por qué esa es la mejor solución sanitaria para Lanzarote y no simplemente la opción políticamente más rentable. Y CC tampoco debería caer en la trampa de responder con otra defensa sentimental del viejo hospital. El futuro no puede decidirse porque un partido quiera apropiarse de un símbolo.

Los mayores de Lanzarote no necesitan que PSOE y CC compitan por quién quiere más al Hospital Insular. Necesitan que ambos expliquen qué modelo sanitario y sociosanitario será mejor para ellos dentro de diez, veinte o treinta años. Ese es el debate que Lanzarote merece.


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