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El sector turístico no aguanta más  

 

 

 

  • Lancelot Digital
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    El sector turístico y en general el sector terciario (Servicios) necesita un plan de rescate con ayudas directas ya.  Por mucho que lo han intentado las empresas del sector, corriendo grandes riesgos al abrir sus instalaciones, se han tropezado con la cruda realidad de que la pandemia ha transformado el día a día en una especie de Montaña Rusa que impide cualquier previsión a corto y medio plazo. Una y otra vez, el sector turístico ha tratado de ver el lado bueno de las cosas y poner parches al desastre, pero ya no, ya no hay nada que hacer. Los empresarios hoteleros, los restauradores, el sector del ocio nocturno… han tirado la toalla.  La mayoría de ellos con grandes cifras en rojos en sus cuentas.

     

    No se puede hacer nada al respecto, al menos, lo que se puede hacer no depende de ellos. La única solución que tienen los empresarios turísticos de Canarias no está en su mano, sino en la de los gobiernos de turno. Y es que se hace más necesaria que nunca la puesta en marcha de un plan público de rescate que les permita sobrevivir durante unos meses, los necesarios hasta que las vacunas hagan factible la vuelta a cierta normalidad.  

     

    El diagnóstico es común: son imprescindibles ayudas directas porque los contenidos del plan presentado por la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, son insuficientes para el Archipiélago. 

     

    El Gobierno de Canarias, siguiendo la estela de otros ejecutivos autonómicos, ha anunciado la aprobación de medidas específicas para auxiliar a las actividades más dañadas por la pandemia, aunque de momento no han explicado cuáles serán.  

     

    El Gobierno de España debe mirar hacia Canarias y solucionar varios aspectos: debe haber liquidez para las empresas, a través de créditos en buenas condiciones, eso es fundamental, pero no lo único. También es preciso que se garanticen las rentas para los trabajadores afectados, vía prórroga de los ERTE hasta el verano, y también que se activen ayudas directas a las empresas para evitar su cierre en estos meses de escasa actividad y lucha final contra la pandemia.  

     

     

    Para evitar que se produzca un cierre masivo, que los trabajadores que están en Erte (casi cien mil en el Archipiélago) vayan a engrosar las ya impresionantes listas del paro que ha dejado la pandemia del coronavirus a su paso, hay que hacer algo y hay que hacerlo ya. Ese plan de rescate demandando no puede demorarse en el tiempo como ha ocurrido con otras medidas que han tardado demasiado en tomarse. No es que nos juguemos mucho, es que nos lo jugamos todo.  

     

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