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Lanzarote no puede morir de éxito

 

  • Lancelot Digital
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    Aunque no se hable del tema durante la mayor parte del año, el problema no se ha superado. Lo cierto es que el debate de la capacidad de carga de los Centros Turísticos vuelve a surgir, una y otra vez, cuando llega el verano, las Navidades y la Semana Santa, es decir en fechas puntuales de especial afluencia a la isla.

     

    Por suerte, no hay discrepancias al respecto. Todo el mundo está de acuerdo en que no se puede dar un espectáculo como el vivido el verano pasado, y también esta Semana Santa, con algunos centros como la Cueva de los Verdes o Las Montañas del Fuego absolutamente desbordados, con colas interminables tanto en la entrada, como para aparcar.

     

    En efecto, existe un total acuerdo al respecto, pero no se tiene nada claro aún la posible solución o soluciones. Hay varias propuestas sobre la mesa. La primera pasa por una ampliación de horarios que permitan un mejor reparto de los turistas. Pero no es la única, también se ha propuesto hacer lo mismo que se hace en otros lugares especialmente concurridos como La Alhambra, donde las entradas se compran ‘on line’ y la propia aplicación te va dando los tramos horarios en los que se puede visitar el monumento sin que esté muy concurrido. Esa es la mejor manera, sin duda, de evitar aglomeraciones y de conseguir que todo el mundo disfrute de su estancia y se vaya contento del destino. Organizar las visitas, al fin y al cabo. Es cierto, que Lanzarote tiene el problema añadido de que la mayoría de las visitas se realizan en guagua y eso complica las cosas, pero seguro que, repensando la manera, se puede encontrar una solución apropiada.

     

    Los Centros Turísticos, con la presidenta Dolores Corujo y Benjamín Perdomo, consejero de los CACTs, a la cabeza, tienen que buscar soluciones desde ya mismo. No es mala idea la propuesta de poner en marcha este mismo verano guaguas lanzaderas desde la zona de Tinajo para acceder a las Montañas del Fuego. Aunque, en nuestra opinión, si se hace, hay que hacerlo bien y realizar una pequeña inversión para realizar unos aparcamientos adecuados, zonas donde los turistas puedan esperar sin estar a pleno sol.

     

    Lo peor que puede ocurrirle a la isla es que muera de éxito porque eso podría hacer que la calidad de la visita empeorara. En Semana Santa y en verano, los hosteleros registraron muchas criticas de los turistas que protestaban por las colas que habían tenido que hacer para acceder a los Centros Turísticos o por la imposibilidad de aparcar al ir a las playas de Papagayo; por aguantar hasta dos horas de cola para acceder a Timanfaya o por encontrarse aglomeraciones en la Cueva de los Verdes. Esas críticas no se pueden repetir.

     

    Es cierto que estas situaciones solo se producen en fechas muy determinadas, y que el resto del año no surgen estos problemas. Aún así, hay que preparar la isla para que ofrezca una visita de calidad a los turistas que ahora mismo la están visitando. Aspiramos a tener un turismo premium, a ser un destino premium y eso no se conseguirá sino cuidamos todos y cada uno de los detalles. Al marcharse de Lanzarote, el turista debe hablar maravillas de su estancia en la isla y de lo que disfrutó en cada una de sus visitas. En eso es en lo que debemos trabajar.

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