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Otra decepción más

 

 

  • Lancelot Digital
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    Lanzarote no podrá, de momento, usar el tan esperado bunker de radioterapia. Así lo ha asegurado el consejero de Sanidad, Blas Trujillo, en respuesta a María del Río, diputada de Podemos, partido integrado en el Pacto de las Flores que gobierna Canarias. Al parecer, no está previsto que entre aún en funcionamiento porque no se ha comprado el acelerador lineal, que es necesario, y que estaba presupuestado. No se ha comprado y no se comprará hasta finales del tercer trimestre de 2023… es decir, después de los próximos comicios, una fecha en la que todo son incógnitas y, por no saber, no se sabe ni quién gobernará Canarias. La verdad es que no se entiende que se haya podido comprar el ansiado acelerador en Fuerteventura, pero no en Lanzarote. A la isla vecina le dan certezas, y a Lanzarote, promesas a largo y dudoso plazo. Nada nuevo, por otra parte.

     

    Lanzarote es la tercera isla de Canarias y lleva solicitando este bunker de radioterapia desde hace una década a través de AFOL, la asociación oncológica de Lanzarote. ¿Los motivos? Evitar que los enfermos y las familias se tengan que desplazar a Gran Canaria para poder recibir las dosis necesarias de radioterapia.

     

    Lo cierto es que el PSOE canario nunca fue favorable a la instalación de ese bunker por considerarlo un gasto superfluo y poco eficiente. De hecho, era la opinión del consejero de Sanidad del PSOE, el doctor Jesús Morera, quién finalmente fue destituido, sustituyéndolo Juan Manuel Baltar. Fue entonces, cuando CC en Lanzarote presionó a Fernando Clavijo para que se presupuestara la puesta en marcha de la construcción de esas instalaciones. Fue la presión social la que hizo cambiar al partido socialista. Hace un año, dio realmente la impresión de que el gobierno de Ángel Víctor Torres se iba a poner las pilas. No ha sido así, en nuestro caso.

     

    Han pasado diez años de presiones, peticiones y exigencias al respecto, y el bunker está construido, pero no se podrá usar hasta finales de 2023… o lo que es lo mismo, todavía tenemos un año y medio por delante en el que los enfermos de la isla, y sus familias, tendrán que seguir desplazándose a otras islas para recibir tratamiento.

     

    Ante esta poco agradable perspectiva, ha sido la diputada de Podemos, María del Río, la que ha puesto el problema sobre la mesa y ha preguntado el porqué de ese retraso. A los lanzaroteños no nos sirven ya más excusas, máxime cuando en Fuerteventura tienen la suerte de contar ya con el acelerador. Y los vecinos majoreros lo merecen, es de justicia, pero también los lanzaroteños y tendrán que seguir desplazándose durante meses a Gran Canaria para recibir tratamiento.

     

    No sabemos qué es lo que pasa, si es mala suerte, falta de presión social, mala gestión política… pero, en cualquier caso, Lanzarote, como en otras muchas cuestiones, carreteras, centros educativos, centros de salud, o el propio auditorio, tiene que seguir esperando.