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El truco para hacer en casa pollo frito estilo Kentucky

Lo más importante en la preparación es contar con las especias recomendadas, que no son pocas

 

  • Lancelot Digital
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    La receta del pollo del Kentucky Fried Chicken (KFC) era como la de la Coca-Cola, un secreto que solo conocían unos pocos privilegiados. Hasta que en 1983, el escritor Willian Pounds explicó la preparación original en su libro Big Secrets. La cadena de comida rápida, surgida en Salt Lake City en 1939, tiene establecimientos en 120 países y su enorme éxito se debe, en gran medida, a su popular y sabroso rebozado. No obstante, con una cucharadita de imaginación y paciencia, no es tan complicado hacer en casa un pollo frito que se parezca al más famoso del planeta. Hoy, en Lancelot Digital, os desvelamos el truco. Os adelantamos que lo más importante para conseguir el estilo Kentucky es contar con las especias recomendadas, que no son pocas.

     

    Ingredientes para hacer en casa pollo frito estilo Kentucky

     

    Dos kilos de pollo troceado.

    Medio kilo de harina.

    Tres cucharadas de pimentón de la Vera.

    Una cucharada de cayena.

    Dos cucharaditas (por ingrediente) de tomillo; de curry; de estragón; de eneldo; de mejorana; y de una mezcla de sal con pimienta negra recién molida.

    Una cucharadita de ajo en polvo.

    700 mililitros de agua.

    Medio litro de aceite de oliva suave para freír.

     

    Pasos a seguir para conseguir un pollo frito estilo Kentucky

     

    Lo primero a tener en cuenta es el macerado del pollo, que se realiza un día antes de freírlo. En un bol agregamos 300 gramos de harina y la mezclamos con dos cucharadas de pimentón dulces, media de cayena, una cucharadita de ajo en polvo, otras de curry, estragón, eneldo, mejorana, y sal y pimienta negra recién molida.

     

    Añadimos agua para que se integren los ingredientes. El objetivo es conseguir una crema consistente, parecida a la pasta que usamos para hacer crepes.

     

    Ahora introducimos los trozos de pollo en el recipiente y dejamos que maceren en la salsa durante un día. Lo metemos en la nevera.

     

    Al día siguiente, nos toca hacer el rebozado. Colocamos en un bol el resto de especias que nos han sobrado y añadimos 200 gramos de harina.

     

    Ponemos una sartén o cazuela con abundante aceite suave para freír. Cuando esté bastante caliente empezamos a rebozar el pollo.

     

    Metemos el pollo, ya macerado, en el nuevo bol y lo mezclamos con el rebozado de harina y especias. Luego, lo introducimos en el aceite. En este punto hay que destacar que no debemos escurrir el pollo de la salsa que hicimos el día anterior.

     

    Freímos el pollo hasta que se dore pero estando pendientes de que se haga también por dentro. Si nos queda poco hecho en su interior, podemos meterlo en el horno a 200 grados durante 10 minutos.