2 matronas para atender 5 paritorios: así se trabaja en el Hospital de Lanzarote
Las profesionales denuncian falta de personal y precariedad laboral mientras alertan de que la escasez de matronas compromete la atención integral a la mujer en Lanzarote
- Lancelot Digital
Bajo el lema de una atención segura y respetuosa, las matronas de Lanzarote alzan hoy la voz. Según la Confederación Internacional de Matronas, faltan un millón de estas profesionales en todo el mundo. De esa cifra, 30 corresponden específicamente a Lanzarote y La Graciosa.
“Concretamente en Lanzarote, dos matronas para cinco paritorios es inasumible, más las urgencias, más las cesáreas programadas y las inducciones, que cada vez van al alza. Es insostenible. No se puede dar el tratamiento integral a la mujer que realmente merece”, explica Tamaira Gutiérrez, matrona.
El Colegio de Enfermería advierte: sin estas plazas adicionales en el Servicio Canario de la Salud, es imposible ofrecer una atención integral.
“No tenemos reconocida nuestra categoría, a pesar de ser una especialidad de enfermería claramente definida por nuestra formación y capacidades. Sin embargo, eso no se ve reflejado en el sueldo ni en la nómina”, añade Gutiérrez.
No hablamos solo de partos; su ausencia afecta al seguimiento domiciliario del embarazo, a los tratamientos de fertilidad y al cuidado en etapas clave como la menopausia o el cribado de cáncer de cérvix.
“Podemos trabajar desde la infancia en los colegios, en la prevención de enfermedades de transmisión sexual, y acompañar mucho más allá del paritorio”, subraya.
Invertir en matronas, insisten desde el Colegio, es invertir en vida.
“Las residentes de matrona reclamamos mejores contratos a nuestra salida. Nos formamos durante dos años con sueldos precarios y cuando terminamos no tenemos contratos. Acabamos siendo enfermeras con un sueldo estándar”, señala Carla Luis, residente.
“Cada año en Lanzarote se forman tres matronas, de las cuales pocas se quedan trabajando porque el sistema dice que no tiene puestos para ellas. Hay que crear nuevos puestos, no solo en paritorio, sino en consultas de anticoncepción, menopausia o fertilidad. Podemos aportar muchísimo a la mujer”, concluye Gutiérrez.
Un 5 de mayo que, en las islas, pasa de la celebración a la reivindicación: menos palabras y más hechos concretos para garantizar la salud reproductiva y neonatal en el archipiélago.