Los especialistas afirman que "el mayor despilfarro" en Canarias es no aprovechar las fuentes de energía renovables
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Las energías renovables siguen siendo la asignatura pendiente de Canarias. Así quedó reflejado en unas jornadas celebradas este viernes en el Cabildo de Lanzarote, dedicadas a las bondades de utilizar el viento y el sol para abastecernos diariamente.
“Si pensásemos nosotros cuál es el despilfarro más grande que estamos haciendo en las islas es que, teniendo unos recursos excepcionales de energías limpias, no los estamos utilizando“, advertía el economista Antonio González Vieitez, “no sólo por lo que significa de ahorro económico y de posibilidades de tener recursos propios, sino sobre todo porque el planeta Tierra está diciendo que no aguanta más”.
Javier Barros, integrante del equipo redactor de la segunda revisión del Plan Insular de Ordenación Territorial de Lanzarote, explicaba al respecto que la generación de energía eólica y solar “permite que la isla tenga mayor resistencia en caso de que haya problemas de desabastecimiento y permite reducir los costes de la energía, que van a ser crecientes con el paso del tiempo”, aunque advertía que “también debe ir acompañada de un esfuerzo en cuanto a mayor eficiencia en el uso de la energía en la isla”.
Los molinos de viento y las placas solares, entre otras infraestructuras, tienen que ubicarse en determinados lugares de Lanzarote para que no se dañe al paisaje. Las áreas que tienen más capacidad para acoger ese tipo de usos, según Barros, son las más cercanas al entorno de Arrecife y los núcleos turísticos más cercanos, porque “son las zonas más transformadas y por tanto el entorno paisajístico sería menos intenso y menos problemático”, y “también se plantea alguna pequeña zona en el Sur y en otros ámbitos”.
Beatriz Medina, consultora en Energías Renovables, asegura que “se puede penetrar todavía muchísimo en energías renovables del sistema eléctrico, se puede hacer mucho en transporte sostenible, y son muchos actores los que tienen que intervenir: muchas administraciones en diferentes niveles, pero evidentemente incluso la persona individual que tiene que tomar decisiones de apagar luces, producir su propia energía, etcétera”.
El Gobierno canario es una de las administraciones que tiene que trabajar en este sentido, y actualmente realiza dos medidas: el bombeo y la unificación de los sistemas eléctricos. La primera consiste en “almacenar la energía renovable para hacer una “despensa” de energía, porque el viento es intermitente y a veces no tenemos viento y tenemos que “tirar” de la (energía) fósil; entonces, si tenemos almacenada la renovable, cuando no tengamos viento, podremos “tirar” de esa despensa”, explicaba la viceconsejera del área en el Ejecutivo autonómico, Francisca Luengo, quien comentaba que “esos bombeos ya están en marcha”. La segunda medida es la interconexión eléctrica entre las islas, “concretamente las de esta provincia: Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura”, añadía.