Arrecife no arranca turísticamente
La ciudad lo tiene todo para convertirse en la capital turística de Canarias pero no termina de despegar por la falta de voluntad política
- Lancelot Digital
En el corazón de la isla, enmarcada por una parte antigua señorial y por el insigne Charco de San Ginés, surge Arrecife, la capital de Lanzarote. Una ciudad con un potencial que todos y cada uno de sus gobernantes han sabido intuir, aunque no sacar adelante. Arrecife, con un litoral único al que está aprendiendo a asomarse no acaba, sin embargo, de despegar turísticamente y parece condenada a ser el eterno patito feo de Lanzarote. Un brillante en bruto, que todos quieren pulir, pero nadie parecer saber cómo hacerlo.
En efecto, cuando la isla apuesta por mantener al alza los altos niveles de ocupación y el elevado número de turistas que han elegido Lanzarote como destino, sus responsables se enfrentan a una cierta incoherencia en la gestión municipal y es que el estado de la capital de la isla, Arrecife, es cada vez peor. Fachadas destartaladas, suciedad acumulada en muchas partes de la ciudad, pavimentos levantados, mobiliario público destrozado, luminarias deficientes y los dos parques principales de la capital, el Islas Canarias y el Ramírez Cerdá, en un estado lamentable, sobre todo el primero. Sólo hay que destacar como positivo la mejora ostensible de las playas, sobre todo la de El Reducto que se ha convertido en el gran pulmón turístico de la ciudad. Tampoco ayudan mucho las visitas culturales con un Castillo de San Gabriel poco aprovechado o un casco viejo o histórico mal conservado.
Son muchos los vecinos y los turistas que visitan la capital y critican el estado de aparente abandono en que se encuentra. Muchas de esas críticas se han visto reflejadas por las redes sociales, dejando una mala imagen del corazón de la isla, su eterno patito feo: Arrecife.
En cualquier caso, si bien es cierto que parte de la culpa de ese mal aspecto lo tiene la gestión municipal, el comportamiento ciudadano dista mucho de ser ejemplar. Papeles tirados, basura acumulada junto a los contenedores que nadie se molesta en llevar al punto limpio, fachadas poco cuidadas… los vecinos de Lanzarote se suman, de alguna manera, al descuido generalizado que existe en la capital y contribuyen con ello a que no acabe de despegar.
Oferta institucional
Tan grave es la situación, que el propio Cabildo Insular se llegó a ofrecer recientemente a los dirigentes del Ayuntamiento de Arrecife para asumir los costes de la reparación del Parque Islas Canarias de la capital ya que según los últimos informes policiales, el estado de abandono de esta concurrida zona de recreo, supone un peligro para la integridad de los usuarios, sobre todo debido a las tablas levantadas y rotas del paseo
Ante la falta de acción por parte del Consistorio municipal, el Cabildo se ha postulado para asumir todos los costes necesarios para poner a punto este parque del centro de Arrecife.
La alcaldesa socialista de la capital, Eva de Anta, no ha llegado a dar una respuesta basándose siempre en que hay un pleito entre la institución y los constructores del parque, que reclamaban por la vía judicial una cantidad de dinero que se les adeuda por los trabajos y nunca han cobrado.
El Ayuntamiento viene anunciando desde hace años un arreglo que nunca llega y ha sido un informe de la Policía Local de Arrecife el que ha alertado finalmente a Pedro San Ginés y le ha empujado a tomar cartas en el asunto.
Arrecife tiene un enorme potencial, un atractivo natural que no ha acabado de ver la luz. Cuenta, además, con una creciente oferta cultural y gastronómica y con zonas únicas como Marina Lanzarote o el Charco de San Ginés dónde disfrutar de una agradable velada con buen ambiente. Arrecife lo tiene todo para empezar a brillar, falta, tan sólo, que haya quien crea en ella. Quién realmente confíe en que puede dejar de ser un patito feo.
Intervención necesaria
Pedro San Ginés ha ofrecido los fondos necesarios para costear la mejora del inmueble por el que la ciudadanía no debe seguir esperando. Así, el presidente de la institución ha manifestado que “los vecinos no entienden de competencias ni de recepciones de obras. La administración tiene la obligación de garantizar la seguridad de la zona o cerrar el parque porque, es evidente, que no es seguro”. Por ello, añadió San Ginés, “no podemos someter a la ciudadanía a que esta situación se eternice mientras prosperan los acuerdos que arbitren y depuren responsabilidades sobre el mantenimiento de este espacio público”.
Desde el Cabildo no se olvidan de que se trata de uno de los espacios más importantes de la capital de Lanzarote, su verdadero frente marítimo, peatonal desde hace más de medio siglo. Se trata de dos parques, varias veces más amplios que la carretera, hoy parcialmente cerrada al tráfico y que, en puridad, no forma parte del referido frente marítimo.
Una realidad palpable
La situación de Arrecife no pasa desapercibida a nadie. Tampoco a los grupos políticos que conforman el Ayuntamiento. De esta manera, hace unas semanas Ciudadanos exigía, urgentemente al Ayuntamiento de la capital que interviniera y arreglara todos aquellos elementos que vienen provocando “inseguridad y peligrosidad para los ciudadanos que transitan por el Parque Islas Canarias”, entre ellos, el “conjunto de tablas que se ubican en las pasarelas de acceso que cruzan el recinto”.
Al respecto, la portavoz municipal en el consistorio arrecifeño, recordó que ya “Ciudadanos presentó una moción para su adecentamiento en octubre de 2016", pero lamentablemente "la situación es mucho peor ahora de lo que era entonces”.
Por ello, la formación volvió a presentar este mismo año una moción al respecto para que fuera debatida y aprobada en el pleno.
Además recordaban la existencia de “una rejilla abierta en la zona que conecta directamente con el aparcamiento”, por lo que “se corre el riesgo de que algún usuario pueda lanzar algún objeto y causar un accidente”.
Por todos estos motivos, Ciudadanos exigía al Consistorio que “subsanara todos aquellos elementos que están en mal estado”, y por tanto, “suponen un riesgo para los usuarios”.