Arrecife se compromete a limpiar los márgenes de la LZ-2 que se encuentran en la ciudad
El Ayuntamiento afirma que esta semana mandará a una cuadrilla de operarios, pero reclama la ayuda del Cabildo para llevar a cabo “una acción más contundente” en todos los accesos a la capital
Lancelot Digital
Vídeo: Lancelot Televisión
Lancelot Televisión se acercaba este martes a grabar los márgenes de la autovía LZ-2 situados a la altura de la calle José Antonio, antes de llegar al Cabildo. Allí era visible cómo la suciedad campaba a sus anchas. El concejal de Limpieza del Consistorio capitalino reconoce el problema, aunque afirma que no es exclusivo de esta zona.
“Las entradas a Arrecife presentan mal estado las tres: centro, norte y sur. Obras recientes, fundamentalmente la Circunavalación, hace que esté todo un poco desordenado, pero esta es verdad que presenta niveles, no sólo en materia de limpieza, sino de flora en mal estado, árboles, señalética que se ha quitado y aún está por la zona...”, señala Víctor Sanginés.
La responsabilidad no es sólo del Consistorio, sino también del Cabildo, pues es una carretera insular. “El compromiso adquirido también por el alcalde con el Cabildo era que nos echaran una mano para arreglar los accesos y es lo que vamos a hacer ahora. De forma puntual, desde el área de Limpieza, lo hemos ido resolviendo, pero entendemos que hace falta una acción más contundente”, apunta Sanginés.
Como este martes explicaba un vecino, Antonio Fuentes, esta zona sólo se limpia en contadas ocasiones. “Cada dos o tres meses, operarios municipales van a los accesos y se suelen limpiar. También pedimos civismo a las personas. Los restos que encontramos son muchos tirados por personas que pasan desde los propios vehículos o que que dejan ahí sus enseres. Puntualmente se va a empezar a corregir y esperemos que en unos días presente un buen estado”, asegura el edil.
Sanginés asegura que esta semana la cuadrilla de trabajadores volverá para limpiar estos márgenes, pero las entradas y salidas de Arrecife necesitan una solución real, un lavado de imagen en el que el Cabildo también tiene que implicarse.