Miércoles, 23 Septiembre 2026
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La presidenta del Parlamento de Canarias y el líder del PP en las islas protagonizaron ayer un distendido intercambio ante las cámaras durante la sesión parlamentaria

  • Lancelot Digital

 

La presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, y el vicepresidente del Gobierno de Canarias y presidente del PP en las islas, Manuel Domínguez, protagonizaron ayer martes un distendido intercambio ante las cámaras durante la sesión parlamentaria, en el que ambos trataron de rebajar públicamente la tensión generada en los últimos días por la situación interna del Partido Popular de Lanzarote.

El encuentro se produjo además en un momento de especial expectación, al tratarse de la primera aparición pública conjunta de ambos dirigentes después de que la dirección regional del PP decidiera impulsar una gestora para dirigir el partido en Lanzarote hasta las próximas elecciones, una decisión que supone, en la práctica, el relevo de Astrid Pérez al frente de la organización insular.

Domínguez, consciente de la atención que había generado el encuentro, se acercó a la mesa del Parlamento para saludar a la presidenta de la Cámara. Rodeado de cámaras y fotógrafos, el líder popular preguntó a Astrid Pérez cómo se encontraba.

La presidenta, entre risas, respondió en tono de broma: "Nos llevamos fatal".

Domínguez siguió el juego y contestó: "Para que todo el mundo diga que nos llevamos fatal", mientras acompañaba sus palabras con gestos destinados a transmitir que, pese a las diferencias políticas de los últimos días, no existe un enfrentamiento personal entre ambos.

Astrid Pérez continuó con el tono irónico del intercambio y, siguiendo con su particular papel de "indignada", le espetó: "Manolo estoy enfadadísima contigo".

El episodio sirvió para escenificar públicamente una relación cordial entre ambos dirigentes, después de unos días marcados por las diferencias en torno al futuro del PP de Lanzarote.

Tensión en el PP de Lanzarote


Más allá del tono distendido del encuentro ante las cámaras, lo cierto es que en los últimos días se han producido momentos de tensión entre la dirección regional y la organización insular del Partido Popular. El desencuentro terminó con la decisión de Manuel Domínguez de impulsar una gestora para dirigir el partido en Lanzarote.

La medida supone un cambio relevante en la estructura del PP de la isla y deja a Astrid Pérez fuera de la dirección orgánica después de 18 años al frente del partido en Lanzarote.

Desde la dirección regional se ha tratado de rebajar la tensión generada por esta decisión. El secretario general del PP de Canarias, Poli Suárez, afirmó ayer martes en declaraciones a Televisión Canaria que todas las decisiones adoptadas en relación con Lanzarote se han tomado de acuerdo con Astrid Pérez.

Según explicó Suárez, la propia Pérez ya había comunicado meses atrás su intención de no volver a presidir el Partido Popular en Lanzarote.

De esta manera, mientras públicamente ambos dirigentes optaron ayer por escenificar normalidad y recurrir al humor, el relevo en la dirección insular del PP abre una nueva etapa en el partido en Lanzarote.


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