Cabildo, Mercadona y Calor y Café fortalecen una red solidaria contra el desperdicio alimentario

El proyecto suma impacto social y laboral al implicar a personas en procesos de recuperación y reinserción
- Lancelot Digital
El Cabildo de Lanzarote, a través del Área de Bienestar Social, consolida un modelo de intervención que sitúa la donación de alimentos como parte estructural de su estrategia de prevención del desperdicio alimentario y de atención a personas en situación de vulnerabilidad, en colaboración con Mercadona y la asociación Calor y Café.
En términos cuantitativos, durante el año 2025 se canalizaron un total de 26.000 kilos de alimentos procedentes de establecimientos de Mercadona en Lanzarote, mientras que en los meses de enero y febrero de 2026 ya se han distribuido 8.300 kilos. Por centros, la tienda de Argana aportó 10.100 kilos en 2025 y 4.400 en lo que va de 2026, mientras que el establecimiento de Puerto del Carmen registró 15.900 kilos en 2025 y 3.900 kilos en los primeros meses del presente ejercicio.
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, explica que esta línea de trabajo responde a una planificación donde la gestión de los recursos, la reducción del desperdicio y la atención social se abordan de forma coordinada, con resultados medibles, y añade que "la colaboración entre administración, empresa y tercer sector permite convertir excedentes en un recurso útil para quienes lo necesitan en la isla".
Asimismo, el consejero de Bienestar Social e Inclusión, Marci Acuña, señala que el proyecto "no se limita a la entrega puntual de alimentos, sino que forma parte de un sistema organizado, con recogidas diarias, clasificación y distribución, que permite garantizar que los productos llegan en condiciones óptimas a quienes los necesitan".
Acuña apunta que "el valor del proyecto está en su capacidad para cubrir necesidades básicas y, al mismo tiempo, generar espacios de participación que favorecen procesos de inclusión", destacando la colaboración con una entidad con trayectoria en la isla como Calor y Café.
Recogida diaria e impacto social
El proyecto incorpora además una dimensión de intervención social al vincular la gestión de los alimentos con programas dirigidos a personas en procesos de recuperación y reinserción. Estas participan en tareas de recogida, organización y apoyo, lo que contribuye a generar rutinas, responsabilidades y habilidades prácticas vinculadas al empleo.
Cada día, los productos son retirados de los puntos de venta y trasladados hasta las instalaciones de Calor y Café, donde se clasifican y se destinan tanto a la elaboración de platos en el comedor social como a su reparto entre familias en situación de dificultad, dentro de un sistema que permite aprovechar productos en buen estado que quedan fuera del circuito comercial.