Coalición Canaria y el dilema de los pactos
El PSOE se presenta como la opción más rentable para CC, pero no descarta la posibilidad del PP
Lancelot
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Lo tiene fácil y a la vez muy difícil CC tras el éxito electoral alcanzado en Lanzarote. Fácil porque tiene varias llaves a la hora de cerrar pactos en las principales instituciones de la isla. Difícil porque la opción que más le conviene a corto plazo es un pacto con el PSOE de Espino y Fajardo Palarea, precisamente con el partido más debilitado tras las elecciones del 22 M.
Un acuerdo de gobierno insultar con el PSOE permite a CC obtener las alcaldías de Arrecife y el Ayuntamiento de Teguise y la Presidencia del Cabildo, además de entrar a formar parte del grupo de gobierno de San Bartolomé y la posibilidad de entrar en Tías. Un caramelo muy atractivo que, aunque algunos crean envenado, difícilmente rechazarán los hombres de Coalición Canarias. Es cierto que ese acuerdo CC-PSOE en Lanzarote tiene varios inconvenientes. El principal es que a Pedro San Ginés, uno de los grandes premiados por la población por su valentía al enfrentarse al peor PSOE, le va a costar mucho gobernar con Manuela Armas. Ambos no se “quieren mucho” y aunque la política ya se sabe que hacen extraños compañeros de cama la líder del PSOE llegó a cuestionar en varias ocasiones la honestidad del que hasta ahora sigue siendo presidente del Cabildo.
Ese pacto general con los socialistas también tiene otro inconveniente añadido. La población de Lanzarote castigó al PSOE y al PIL porque precisamente no quieren verlos durante al menos los próximos cuatro años manejando las instituciones. Muchos votantes de CC se sentirían defraudados, según algunos analistas, si los nacionalistas rescatan del hundimiento a la actual dirección como pretende, al parecer, el ala de CC que ya fue proclive a que Pedro San Ginés no entrara a gobernar el Cabildo con PP, PIL y PNL y que tan buenos resultados le ha dado a la isla y a la propia CC de Jesús Machín.
Lo que no se sabe, es hasta qué nivel está el PSOE dispuesto a pactar con CC si finalmente se exigiera la salida de Manuela Armas del Cabildo para facilitar las cosas a Pedro San Ginés. Sea como fuere, son muchos militantes y votantes de CC que entienden que sería demasiado premio el que recibiría el PSOE con ese pacto, teniendo en cuenta el castigo que recibió de las urnas.
Primera reunión
Aunque no ha habido reuniones oficiales, en la jornada postelectoral, el lunes al mediodía, algunos líderes de CC, entre ellos los hombres de confianza de Jesús Machín, Pedro San Ginés y Marciano Acuña, entre otros, mantenían una primera reunión para analizar por encima la estrategia a seguir de cara a los pactos. Nada se decidió que no fuera tocar a las diversas fuerzas con las que se podría alcanzar acuerdos y explorar incluso pactos alternativos y combinaciones entre dos o tres fuerzas políticas.
Pedro San Gines sí ha dejado claro a la organización que sea el pacto que sea, él quiere ejecutar la mayor parte de su programa electoral y su compromiso de resolver los problemas de las dos empresas públicas, es decir, Inalsa y los Centros Turísticos. Algunos periodistas opinan que si Pedro San Ginés ha obtenido esos grandes resultados ha sido, precisamente, por su valentía a la hora de adoptar medidas a favor del interés general aunque éstas sean impopulares. Y también el ganar el duro pulso que le echó, desde el primer día que cogió la Presidencia, la llamada trama del despacho, incluida la dirección del PSOE de Espino y Fajardo Palarea, apoyados por un grupo mediático y una importante institución cultural y ecologista de la isla. Un grupo que no le dio ni un voto de confianza, que desde el primer momento lo tachó de medianero de los poderes económicos. Un grupo al que no le ha quedado más remedio que meterse el rabo entre las patas y rezar para que finalmente Machín ceda y dé el visto bueno al pacto con el PSOE, que le salvaría de alguna manera la imagen de derrota que han sufrido tras la realidad de las urnas.
De hecho, son muchos los que creen que las figuras de Jesús Machín y Pedro San Ginés, han salido fuertemente reforzadas tras estas elecciones, sin olvidar la de Inés Rojas. Precisamente, el haber obtenido la plancha que ella encabezaba cuatro parlamentarios ha sido todo un éxito que va a permitir a la organización nacionalista que preside Machín tener el peso específico que se merece. Ahora, como decía Inés Rojas a algunos íntimos, ha llegado la hora de Lanzarote y la isla ya no se conformará con las ‘marías’ en el posible reparto futuro de las consejerías.
En relación a los éxitos alcanzados por el PP de Lanzarote, éstos son realmente extraordinarios e históricos. El partido liderado por Ástrid Pérez con la inestimable ayuda de Cándido Reguera, que obtuvo una gran victoria, aunque ésta pueda convertirse en agridulce si al final no se convierte en alcalde, ha conseguido por primera vez ser la fuerza política más votada en Arrecife y en Tías, además de estar presente en el resto de instituciones de la isla.
La incógnita del PIL
La otra cara de la moneda está en el PIL, que se ha quedado en fuerza testimonial en el Cabildo y en Arrecife, pero sobre todo que ha recibido una debacle en su bastión natural en Teguise. Quizás esa derrota en la cuna del nacimiento del PIL ha sido lo más duro de digerir y lo que transparenta el fracaso en estas elecciones del partido que lo fue todo en esta isla durante décadas y que junto al PSOE se repartió el poder durante más de veinte años prácticamente seguido. Es una incógnita su futuro, pero los más drásticos anuncian que si se quedan fuera de los gobiernos de las instituciones difícilmente podrá remontar el vuelo.
En cuanto al PNL de Juan Carlos Becerra, ha quedado seriamente tocado. El hecho de no entrar en el Cabildo y perder un concejal en Arrecife, casi lo convierte en una fuerza en declive y testimonial. Tanto el PIL como el PNL podrían recibir la oferta de integrarse en CC, sería la única manera de que el nacionalismo que ellos defienden pueda ser hegemónico en Lanzarote.
Por su parte, Alternativa Ciudadana ha tenido un mérito importante al mantener los resultados en Arrecife y sacar un consejero en el Cabildo. Sobre todo porque en la capital se puede convertir en llave para ese pacto de CC con el PSOE.
De todas formas, el gran perdedor de esta elecciones junto al PIL ha sido el PSOE de Espino y Fajardo Palarea que, aunque traten de justificar los horribles resultados en el Parlamento de Canarias y en el Cabildo, incluso en Arrecife, por la marea negra que bajó de Madrid por la crisis económica y ZP, lo único cierto es que han sido castigados como nunca en Lanzarote. Una seria reflexión que la dirección deberá hacer sobre el rechazo que ha ocasionado sobre la ciudadanía ese discurso de autocomplacencia contra los hoteles, mientras miles de familias engrosaban cada día en las listas del paro. O esa retórica decimonónica y frentista, propia de los albores del siglo XX, que ha espantado a muchos votantes que piden menos falsa ideología y más acción y gestión. El problema es que si finalmente CC lanza el salvavidas esconderá la derrota, y Espino y Fajardo Palarea ganarán perdiendo como nunca. Las espadas están en pie.