Lomos de atún a menos de 10 euros el kilo en Lanzarote
Optuna vende atún fresco a 9,50 euros el kilo, mientras la flota artesanal afronta una temporada complicada
- Lancelot Digital
Comprar lomos de atún fresco a 9,50 euros el kilo es posible en Lanzarote, un precio muy inferior al que se puede encontrar en las grandes superficies, donde este pescado puede alcanzar los 26 o 27 euros. La oportunidad está en las instalaciones de Optuna, donde los consumidores particulares pueden adquirir directamente este producto mientras la temporada atunera encara su recta final.
Andrés Cedrés, gerente de Optuna, explica que la venta directa permite a las familias acceder a pescado de calidad a un precio considerablemente más económico. "El ama de casa viene y se ahorra muchísimo dinero. En los supermercados el pescado está a 26 o 27 euros el kilo y aquí a 9,50", señala.
Sin embargo, detrás de estos precios se encuentra un sector que atraviesa importantes dificultades. La temporada de pesca del atún está prácticamente terminada y el balance deja una realidad preocupante: este año apenas tres barcos han salido a faenar, una muestra del retroceso que experimenta la pesca artesanal en Lanzarote.
Cedrés reconoce que la campaña ha sido irregular, aunque las embarcaciones que han mantenido su actividad hasta el final han conseguido aprovechar las últimas capturas. Ahora, con el desplazamiento de los bancos de peces, las posibilidades de pesca se reducen considerablemente.
A las dificultades económicas se han sumado otros problemas, como la presencia de falsas orcas, unos cetáceos que provocan la dispersión de los bancos de atunes cuando se aproximan a las embarcaciones. "Cuando llegan al barco y ven un montón de pescado, lo dispersan todo. El pescado sale corriendo y ya no lo ves. Después tienes que esperar otra vez a ver si entra algo", explica el gerente de Optuna.
En cuanto al destino de las capturas, parte del pescado se exporta a clientes de la Península, especialmente de Valencia, mientras que otra parte se comercializa en Lanzarote, tanto fresca como congelada, para particulares y establecimientos.
Pese a las dificultades, la actividad continúa ofreciendo a los consumidores la posibilidad de adquirir atún directamente en la isla. No obstante, la reducción de embarcaciones, las bajas capturas y la falta de relevo generacional plantean un futuro incierto para una actividad tradicional que lucha por mantenerse viva en Lanzarote.