¿Cuáles son las ventajas del agua de consumo desalada?

La III mesa técnica "Más grifo, menos plástico" reflexiona sobre está opción que actúa como barreras contra los microplásticos
- Lancelot Digital
La tercera edición de la Jornada técnica Más grifo, menos plástico sirvió, el pasado viernes, para actualizar cuestiones de índole científica y sanitaria, y otras vinculadas a la formación y el empleo. El encuentro, promovido por la Reserva de la Biosfera de Lanzarote junto con la Red de Escuelas Rurales (CER) y el Área de Salud de Lanzarote, se celebró en el salón de actos del Centro del Profesorado (CEP) de Lanzarote, con una importante afluencia de público, entre el que se encontraba el consejero de Aguas del Cabildo, Domingo Cejas. Actuaron como anfitriones el profesor Yeray Guedes, la técnico-inspectora de Salud Pública perteneciente al Área de Salud de Lanzarote, Marta Betancort, y el técnico de la Reserva de la Biosfera, Quino Miguélez.
La mesa dio comienzo con las ponencias del investigador del grupo de análisis químico medioambiental de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Rayco Guedes, y la farmacéutica técnica en Salud Ambiental del Gobierno de Canarias, Raquel García. Ambos coincidieron al aportar como información científica la peligrosidad de los microplásticos y nanoplásticos, que tienen capacidad para activar procesos biológicos en el organismo humano, así como la eficacia del proceso de tratamiento de desalación de agua por ósmosis inversa, para eliminar este tipo de contaminantes, incluidos entre los "contaminantes emergentes". "Beber agua del grifo, si mantenemos nuestras instalaciones domésticas en buen estado, es una decisión de salud, inteligente y segura", dijo Raquel García.
Por su parte, Rayco Guedes abundó en la cantidad de residuos derivados de fármacos, detergentes o cosméticos, entre otros, presentes en las aguas residuales. Y explicó que el agua embotellada puede contener tanto contaminantes presentes en el medio ambiente como pequeñas cantidades de compuestos procedentes del envase. "Aunque algunos de ellos están siendo investigados por sus posibles efectos biológicos, el riesgo para la salud depende de los niveles de exposición, y continúa siendo objeto de estudio científico", aclaró.
Oportunidades formativas, educativas y empresariales
Además, el encuentro amplió su habitual foco ambiental y sanitario para analizar el ámbito educativo. Especialistas de distintas ramas del conocimiento pusieron el énfasis en la carencia de técnicos adecuadamente formados e interesados en el ciclo integral del agua y en las oportunidades formativas y empresariales de alta empleabilidad del sector de la desalación.
Para tratar de estas oportunidades socioeconómicas vinculadas a un eficiente ciclo integral del agua y a la desalación como sector generador de empleo, intervinieron Baltasar Peñate, ingeniero industrial del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), y Fernando Núñez, de la empresa de desalación Tritón Water Technologies. El ingeniero e investigador del ITC alertó de la dificultad de contar con personal experto en el tratamiento de aguas, una especialidad cada vez más demandada, poco promocionada y ausente en los contenidos educativos: "El agua no aparece en la educación de base, como sí ocurre con la energía o el cambio climático; los técnicos se están jubilando y no tenemos recambio".
Reforzó este relato Fernando Núñez, al frente de una empresa con más de 34 años de experiencia en el sector, que se nutre de alumnado de Formación Profesional dual, que se forma en las instalaciones propias y a menudo queda contratado cuando finaliza los estudios. Destacó el importante vínculo entre la tecnología de desalación y las energías renovables como oportunidad de futuro y se lamentó de que "después de todo el trabajo, la inversión, las exigencias legales y los controles sanitarios para ofrecer la mejor agua de consumo, la gente compre garrafas".
La aportación del ingeniero industrial, director técnico de la empresa Lolagua, Justo García, al igual que el coloquio posterior, se centró en desmontar la falsa percepción de la mala calidad del agua corriente, y señaló la importancia del mantenimiento de las instalaciones domésticas por parte de las comunidades vecinales. García reconoció que, frente a los controles exhaustivos de la desalación y la canalización del agua hasta los contadores de las viviendas, "el ámbito doméstico es tierra de nadie. La limpieza de aljibes y depósitos es donde hay que ponerse las pilas, y evitar los filtros de ósmosis en casa, que eliminan el cloro y devuelven el agua a un estado corrosivo".
La jornada se completó con la aportación de Ginés Díaz, miembro de la comunidad energética El Sol de La Graciosa, quien puso en valor la vocación pública, comunitaria y participativa de este proyecto, que dará autonomía hídrica a la Octava isla. El papel histórico del proceso desalador en el desarrollo de Lanzarote fue apuntillado por el operario jubilado de la "fábrica de la luz y el agua", Santiago Dorta, que trabajó desde 1965 en la primera desaladora de los hermanos Díaz Rijo, pioneros en la instalación de esta tecnología en toda Europa. El operario relató los trabajos, aventuras y dificultades sufridas para que la isla dispusiera, por fin, de agua en el grifo.