Jueves, 05 Marzo 2026
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El ornitólogo canario Yarci Acosta pide a las autoridades medidas urgentes para erradicar estas especies invasoras de las islas

 

  • Lancelot Digital

 

La proliferación de cotorras de Kramer —una especie exótica originaria de América del Sur— se ha convertido en un problema creciente en Lanzarote y otras islas del archipiélago canario. Según alerta el ornitólogo Yarci Acosta, delegado en Canarias de la Asociación Española de Ornitología, estas aves invasoras están alterando gravemente los ecosistemas locales, y su expansión se ve favorecida por la costumbre, cada vez más frecuente, de que turistas las alimenten sin ser conscientes del daño que provocan. “Dar de comer a un animal silvestre es una aberración, es inconcebible y además si se alimenta a una especie que genera graves problemas, pues aún peor, y no sólo ocurre con las cotorras, los turistas también alimentan gatos silvestres”.

 

"Dar de comer a animales silvestres en general es una aberración que debemos erradicar cuanto antes", afirmó Acosta durante una entrevista en el programa Café de Periodistas. El experto insistió en que el gesto de alimentar a las cotorras —común en zonas turísticas de Lanzarote, Fuerteventura, Tenerife y Gran Canaria— parte del desconocimiento, pero tiene consecuencias medioambientales serias.

 

Estas aves, introducidas accidentalmente en las islas desde los años 80 a través de sueltas o escapes de ejemplares en cautividad, se han adaptado con facilidad al entorno urbano y turístico, donde encuentran refugio y alimento. Su presencia masiva pone en riesgo la biodiversidad autóctona y la salud de los ecosistemas insulares.

 

Acosta recalcó la necesidad urgente de que las autoridades adopten medidas eficaces para controlar y, en la medida de lo posible, erradicar estas especies invasoras. “Creo que es importante diseñar una estrategia a nivel de todo el archipiélago e intervenir de manera coordinada, invirtiendo lo que sea necesario”.

 

También lamentó que parte de la población vea como un gesto positivo alimentar a una cotorra u otros animales silvestres, sin ser conscientes de las implicaciones ecológicas. “Creo que hay un profundo desconocimiento al respecto y que afecta a las especies y a los ecosistemas”, señala. “Es una de las peores cosas que se puede hacer, la Ley dice que hay que controlar estas poblaciones y extraerlas del medio natural por el impacto que causan”.

 

Finalmente, recordó que la expansión de especies como la cotorra argentina y la de Kramer no es exclusiva de Canarias. "Se trata de un problema medioambiental global, cada vez más presente en ciudades y destinos turísticos de todo el mundo", concluyó.+


PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
×