Lunes, 13 Abril 2026
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Tías se enorgullece de Mamerto Cabrera, el empresario hecho a sí mismo

  • Lancelot Digital

 

El destino hizo que un accidente familiar hiciera que un carpintero lanzaroteño, nacido en el Barranco de Quíquere, en Mácher en 1925 cerrará su pequeña carpintería y la reconvirtiera en un oficina-taller de alquiler de coches sin conductor, en la calle Cuba, de Arrecife.

La historia es ya conocida, este empresario ya fallecido, que hoy tendría unos 100 años, hizo el milagro de la multiplicación de los peces y los panes al convertir una flota de cinco vehículos de alquiler en un imperio de casi 20 mil coches y de pasar a contar con un sólo trabajador, el propio Mamerto Cabrera, a tener hoy la empresa familiar casi 2000 personas.

Mamerto Cabrera inspira al empresario hecho así mismo, a la persona que empezó haciéndolo prácticamente todo, desde coger el teléfono, limpiar los coches hasta repararlos. Nunca se le cayeron los anillos y por eso cuando en 1967 empezó con su negocio del alquiler de coches en los años 80 pasó a ocupar el primer puesto entre las empresas del sector en la isla.

Como recordaban sus hijos en el homenaje de Tías fue en 1986 cuando se constituyó como empresa familiar bajo las siglas comerciales de Autos Cabrera Medina.

En 1989 adquirió CICAR (Canary Islands Car) y, poco a poco, el grupo se expandió con nuevas empresas como Orvecame, Camemovil, Came Canarias y Orvecame Tenerife, concesionarias oficiales de distribución y venta de varias marcas de vehículos.

Y la mejor obra de Mamerto Cabrera es sin duda su familia, sus hijos que han seguido fiel su legado de cercanía, generosidad y de hacer las cosas bien. Si hoy Mamerto Cabrera se despertará estaría muy orgulloso.

 

 

 

 

 


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