Martes, 05 May 2026
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El TSJC ha incrementado la pena en un año y cuatro meses

 

  • Lancelot Digital
 

 

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha incrementado hasta en un año y cuatro meses la condena por coacciones que había dictaminado la Audiencia Provincial de Las Palmas al hombre que trató de asesinar a su hijo, un bebé, tirándolo con fuerza contra el suelo en el Aeropuerto de Lanzarote. Además el sujeto había maltratado en numerosas ocasiones a su pareja y madre del niño.

 

La modificación de la condena se basa en que los magistrados de la Sala de lo Penal del TSJC han  apreciado la agravante de discriminación por razón de género al delito de coacciones. La pena impuesta al sujeto, según publica La provincia, pasa por tanto de ocho meses a dos años de cárcel y estima el recurso de apelación interpuesto al respecto por el Ministerio Fiscal, según el fallo del TSJC de 31 de mayo pasado.

 

Hay que recordar que el procesado, ya había sido sentenciado en septiembre de 2018 por un juzgado de Arrecife a prestar 40 días de trabajos en beneficio de la comunidad por haber sometido a malos tratos su expareja, la padre de su hijo, en una resolución que le prohibía expresamente volver a acercase a ella durante 16 meses.

 

Burlando esa prohibición, asegura la Fiscalía, el acusado viajó a la localidad de Cádiz a donde se había mudado tras el juicio la mujer con su hijo en común, la localizó y la forzó con amenazas a comprar un billete de avión para regresar con él a Lanzarote.

 

«Si no me compras el billete me da igual, te mato a ti y a tu hijo», le dijo a su expareja, siempre según la acusación pública.

 

La mujer contó después que sintió tanto miedo, que accedió a volar con el niño y con él de regreso a Canarias.

 

Entre otras cosas, añade el fiscal, porque ya había proferido contra ella amenazas como esta: «Voy a quitarte al niño; te voy a matar; voy a matar a tu madre; te voy a quemar la casa de Lanzarote; toda tu familia va a acabar muerta; te vas a hartar de poner flores; yo de la cárcel salgo, pero tú y el niño del cementerio, no».

 

Nada más llegar al aeropuerto de Lanzarote, en la mañana del 20 de octubre de 2018, y en vista de que Rafael L.D. se negaba a que ella cogiera al niño, la mujer decidió acercarse a pedir auxilio a una patrulla de la Guardia Civil que estaba de servicio en la sala de recogida de equipajes.

 

Lo que sucedió a continuación, de acuerdo con la Fiscalía, es lo siguiente: «Sujetando al citado menor por la espalda con la mano, alzándolo en el aire con brusquedad, (el procesado) dio un paso atrás, cogiendo impulso, y lo arrojó con fuerza contra el suelo, al lado de la cinta de recogida de equipajes, mientras decía, dirigiéndose a (su expareja) '¿quieres al niño? pues toma al niño, os lo voy a dar muerto'.

 

El niño sufrió un golpe violento en la cara, tras estrellarse contra el suelo a unos dos metros de distancia del refuerzo de hierro de la cinta de equipajes, relata la acusación, aunque solo sufrió lesiones que no precisaron más que asistencia básica y que tardaron 20 días en curar.

 

Y todo ello sucedió, precisa la Fiscalía, delante de la patrulla de la Guardia Civil y de la abuela materna del niño, que había corrido a ayudar a su hija, al presenciar la escena.

 


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